Introducción: El arte de organizar el pensamiento.
La investigación científica suele encallar en la transición del dato al papel. Poseer hallazgos revolucionarios es estéril si el autor no es capaz de estructurarlos con rigor. Como sentenció Robert Louis Stevenson: «Si un hombre puede organizar sus ideas, entonces puede escribir». Partiendo de esta premisa, la escritura técnica deja de ser un simple volcado de información para convertirse en un ejercicio de arquitectura mental. No se escribe para registrar, sino para comunicar estratégicamente.
Este asunto de escribir artículos científicos ya lo he tratado varias veces en mi blog. Los que estéis interesados, podéis consultar el siguiente enlace: https://victoryepes.blogs.upv.es/2012/04/18/%c2%bfque-es-un-articulo-cientifico/
El artículo como obra teatral: planteamiento, nudo y desenlace.
Para captar la atención del lector, debemos entender el manuscrito como una estructura narrativa tripartita. Esta analogía facilita un flujo lógico que guía al lector desde la curiosidad hasta la certeza.
- Planteamiento (preparación): título, resumen e introducción. Su misión es situar al lector en el escenario y presentar el conflicto o el vacío de conocimiento.
- Nudo (ejecución): materiales, métodos y resultados. Es la parte central de la obra, en la que se exponen los métodos utilizados y los resultados obtenidos.
- Desenlace (visión): discusión y prospectiva. Aquí se interpreta el trabajo desde una perspectiva global y se proyecta su impacto futuro.
Las preguntas de oro antes de la primera palabra.
La intencionalidad debe preceder a la ejecución. Antes de ponerse a escribir, un autor senior somete su proyecto a cuatro preguntas críticas:
- ¿Para qué escribo? (Definir el objetivo primordial).
- ¿Qué tengo que decir? (Asegurarse de que existe un mensaje central).
- ¿Quién es mi público? (Identificar el perfil del lector y el foro adecuado).
- ¿Merece la pena escribir este documento? (Evaluar la relevancia y la originalidad).
El título: «Menos es más» (y las palabras clave primero).
El título es su único embajador en las bases de datos. Debe redactarse al final del proceso para garantizar la fidelidad total al contenido.
- Límite técnico: menos de 15 palabras (idealmente, menos de 10).
- Posicionamiento: ubique los conceptos de mayor peso semántico al inicio.
- Limpieza: elimine siglas, subtítulos y términos telegráficos.
Un título como «A four color flow cytometry study on Effects of NAC on the viability…» fracasa porque los detalles técnicos y las abreviaturas confunden al lector. La versión superior, «Efectos del N-acetilcisteína sobre la viabilidad de los linfocitos cultivados», enfatiza el aspecto singular de la investigación con absoluta transparencia.
El resumen: tu anzuelo para atraer lectores.
El resumen es un «miniartículo» autónomo. Es la pieza más importante: si el resumen no convence al editor, el resto del trabajo nunca será evaluado.
- Reglas de oro: entre 150 y 300 palabras (aproximadamente el 5 % del total). Debe escribirse en un solo párrafo y en tiempo pasado (excepto la frase concluyente).
- Tipología:
- Descriptivos: identifican el tipo de información, son breves y dependen del texto.
- Informativos: presentan resultados, conclusiones y recomendaciones y deben ser independientes.
- Mixtos: combinan ambas funciones.
- Error crítico: nunca incluya referencias bibliográficas ni términos confusos en esta sección.
La táctica «backwards» y el eje de la introducción.
La introducción (que representa el 15 % del artículo) debe redactarse en tiempo presente. Su eje absoluto es la Research Question (pregunta de investigación), el punto de fuga de toda la arquitectura del artículo.
Para redactarla, aplique la táctica inversa:
- Anclaje: escriba primero el objetivo específico del estudio para delimitar su alcance.
- Apertura: a partir de ese objetivo, construya hacia atrás hasta el contexto científico general.
- Producto final: presente la información en forma de triángulo invertido, guiando al lector desde la doctrina existente hasta el problema específico que resolverá.
Materiales y métodos: el rigor del «nudo».
Esta sección, que debe redactarse en tiempo pasado, debe permitir que cualquier investigador independiente replique el estudio. No se limite a enumerar las herramientas; organice la exposición en cinco áreas clave:
- Diseño: aleatorio, controlado, prospectivo, etc.
- Población: marco de la muestra y criterios de selección.
- Entorno: ubicación física o institucional del estudio.
- Intervenciones: técnicas, aparatos, unidades y pruebas piloto.
- Análisis estadístico: métodos utilizados para el procesamiento de datos.
Resultados y discusión: el corazón del documento.
Es imperativo separar el dato de la interpretación.
- Resultados (30-40 %): se escriben en pasado. Son objetivos y concisos. Utilice tablas para datos precisos y figuras para mostrar tendencias o patrones. No repita en el texto lo que ya se desprende de los gráficos.
- Discusión (15-25 %): se escribe en presente. Es el espacio para interpretar las anomalías y comparar los resultados con la doctrina previa.
«La discusión es el corazón del artículo».
Estilo: la tríada de la excelencia (rigor, precisión y concisión).
El estilo editorial sénior prioriza la voz activa para dotar al texto de dinamismo y claridad, colocando el sujeto al inicio de la oración.
| Prácticas recomendadas | Errores a evitar |
| Voz activa (sujeto + verbo + objeto). | Abuso de la voz pasiva. |
| Frases de ~20 palabras. | Dar referencias en el Abstract. |
| Párrafos de 7-14 líneas. | Repetir una palabra más de 3 veces en cada párrafo. |
| Señalar limitaciones del estudio. | Incluir información obvia o redundante. |
Conclusión: el eco de la investigación.
La conclusión, redactada en presente, no es un resumen de lo ya expuesto. Es la respuesta directa a la pregunta planteada en la introducción. Debe terminar con un párrafo que «resuene» y destaque la conclusión más importante que el lector debe retener.
Al finalizar, hágase la siguiente pregunta: ¿su artículo es un depósito inerte de datos o una pieza de comunicación estratégica diseñada para transformar su campo de estudio? La respuesta reside en la arquitectura de sus ideas.
Grabé un vídeo sobre cómo escribir un artículo científico hace unos años, espero que os interese.
En esta conversación puedes escuchar las ideas más interesantes sobre este tema.
Este vídeo resume bien los conceptos básicos de un artículo científico.

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