Casi dos millones de reproducciones: cuando la divulgación en ingeniería trasciende el aula

Hay cifras que, más allá de su valor cuantitativo, invitan a detenerse y reflexionar. Los 181 vídeos que he publicado en el canal de YouTube de la Universitat Politècnica de València (UPV) han alcanzado 1.930.120 reproducciones acumuladas, además de 17.158 «me gusta» y 589 comentarios. Son números que impresionan, pero lo que realmente representan va mucho más allá de las estadísticas.

Cuando comenzaron a publicarse estos vídeos en 2011, el objetivo era sencillo: complementar la docencia presencial y poner a disposición de los estudiantes materiales que les permitieran revisar conceptos complejos a su propio ritmo. En aquel momento era difícil imaginar que, con el paso de los años, estos recursos terminarían siendo consultados por miles de personas de numerosos países, convirtiéndose en una pequeña biblioteca audiovisual sobre ingeniería civil, procedimientos de construcción, gestión de proyectos, optimización, calidad y maquinaria.

Los datos muestran, además, que el interés por estos contenidos se mantiene vivo. Los vídeos siguen recibiendo nuevas visualizaciones cada mes, incluso los publicados hace más de una década. Esta permanencia demuestra que, cuando el conocimiento se presenta con rigor y una vocación claramente didáctica, conserva su utilidad con el paso del tiempo.

Entre los vídeos más vistos destacan «QFD: Despliegue de la función de calidad», con 176.945 reproducciones; «El método PERT», con 136.091 reproducciones; y «La curva de compactación», con 87.541 reproducciones. Les siguen otros temas, como «Capacidad de procesos» (71.829 reproducciones) y «Métodos de superficies de respuesta» (58.992 reproducciones), lo que confirma que existe un notable interés por contenidos especializados cuando se explican de forma clara y accesible.

Sin embargo, si algo me enseñan estas cifras, es que la verdadera trascendencia de la universidad no se limita a las aulas. Hoy el conocimiento puede viajar sin fronteras y llegar a cualquier persona con curiosidad por aprender. Un estudiante que prepara un examen, un profesional que necesita recordar un procedimiento, un investigador que busca una explicación concreta o simplemente alguien interesado en comprender mejor cómo funciona la ingeniería pueden encontrar en estos vídeos una respuesta. Esa posibilidad de compartir conocimiento de manera abierta constituye, probablemente, una de las mayores oportunidades que las tecnologías digitales ofrecen a la educación superior.

La divulgación científica y técnica ha dejado de ser una actividad complementaria para convertirse en una parte esencial de la transferencia de conocimiento. La universidad tiene la responsabilidad de generar conocimiento, pero también de hacerlo accesible a la sociedad. Internet y plataformas como YouTube han democratizado ese acceso de una forma impensable hace apenas dos décadas, permitiendo que una explicación elaborada desde un despacho universitario sea útil a miles de personas repartidas por todo el mundo.

Personalmente, este hito supone una enorme satisfacción, pero también una responsabilidad. Cada vídeo representa muchas horas de preparación, documentación, grabación y edición, con el propósito de explicar conceptos complejos de la forma más clara posible. Saber que ese esfuerzo ha servido para ayudar a tantas personas es, sin duda, la mayor recompensa.

Alcanzar casi dos millones de reproducciones no es una meta, sino un estímulo para seguir trabajando. La ingeniería necesita ser contada, explicada y compartida. Si estos vídeos han contribuido, aunque sea modestamente, a despertar vocaciones, facilitar el aprendizaje o acercar la ingeniería a un público más amplio, entonces el objetivo habrá merecido plenamente la pena.

Si te interesa ver todos estos vídeos, puedes hacerlo aquí: https://www.youtube.com/playlist?list=PL7E56CF86A0BF2288

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Reelección como Consejero del Sector 4 docencia e investigación del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos

🙏 Gracias, de corazón.

Hoy quiero dar las gracias, con toda sinceridad, a todos los colegiados y colegiadas, pero especialmente a los del Sector 4 (Docencia e Investigación) del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos por su participación en estas elecciones. Este sector ha experimentado un incremento muy notable en el nivel de implicación, y eso, por sí solo, ya es una gran noticia para todos.

Gracias también por el apoyo masivo que ha recibido mi candidatura, que me permite continuar, por tercera vez, como vuestro Consejero. Es un honor y, sobre todo, una responsabilidad que asumo con el mismo compromiso del primer día.

Seguiré trabajando para defender los intereses del colectivo de ingenieros e ingenieras de caminos que desarrollamos nuestra labor en este ámbito, a todos y todas, sin excepción. La docencia y la investigación son pilares esenciales de nuestra profesión y así seguiré defendiéndolos.

Quiero aprovechar también para felicitar muy sinceramente a todos los compañeros y compañeras que han sido elegidos en el resto de los sectores como consejeros, a quienes han sido elegidos en las juntas de gobierno de las demarcaciones, a los representantes provinciales y al presidente, vicepresidente y vocales de la Junta de Gobierno del Colegio. Enhorabuena a todos por la confianza depositada en vosotros.

Ahora, superado el proceso electoral, toca remar juntos. Os pido a todos y todas un trabajo común y conjunto, para que nuestra profesión siga ocupando el lugar que le corresponde y siga aportando valor a la sociedad.

Gracias de nuevo por la confianza. Vamos a por ello. 💪

Comisión de Educación y Universidades del Colegio de Ingenieros de Caminos

La docencia y la investigación son pilares esenciales para garantizar el futuro de la Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y para fortalecer el vínculo entre la Universidad, la profesión y la sociedad. Durante este mandato como consejero del Sector 4 (Docencia e Investigación) del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, he trabajado para que la voz del ámbito académico cuente con una presencia activa en las decisiones estratégicas que afectan a nuestra profesión.

Como miembro de la Comisión de Educación y Universidades del Colegio y único ingeniero de caminos que forma parte de la Comisión C15 (Ingeniería Civil) de ANECA, responsable de la acreditación de profesores titulares y catedráticos en nuestra disciplina, he impulsado iniciativas para reconocer el valor de la experiencia profesional en la carrera académica, reforzar la calidad de la formación y estrechar la conexión entre la universidad y el ejercicio profesional. Con la experiencia acumulada y el trabajo realizado como base, solicito de nuevo vuestra confianza para seguir representando al Sector 4 y consolidar las iniciativas emprendidas en beneficio de toda la comunidad académica y profesional.

https://elecciones.colegiocaminos.es/#/login/auth/

En este contexto, considero oportuno compartir el balance de la actividad desarrollada por la Comisión de Educación y Universidades durante el periodo 2024-2026. Durante este mandato he tenido el honor de presidir el Grupo de Trabajo 1, dedicado a la acreditación del profesorado, desde el cual hemos elaborado propuestas para mejorar el reconocimiento de la experiencia profesional en los procesos de evaluación académica. Asimismo, el respaldo y la confianza de mis compañeros de la Comisión, que me han animado a presentar de nuevo mi candidatura como consejero del Sector 4, constituyen un estímulo para seguir trabajando con el objetivo de que el Colegio disponga de información directa, rigurosa y permanentemente actualizada sobre la evolución de los criterios y procedimientos de acreditación del profesorado universitario. El resumen que se presenta a continuación recoge las principales actuaciones, iniciativas y resultados alcanzados por la Comisión, fruto del compromiso y del trabajo conjunto de todos sus integrantes.

Plan de Actuación de la Comisión de Educación y Universidades para el periodo 2024-2026

La Comisión de Educación y Universidades afrontó el periodo 2024-2026 con el propósito de impulsar una estrategia orientada al fortalecimiento de la formación, la excelencia académica y la proyección de la Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. Integrada por un equipo multidisciplinar de expertos y representantes de las distintas Demarcaciones del Colegio, la Comisión desarrolló un plan de actuación sustentado en objetivos estratégicos, líneas de trabajo definidas y acciones concretas que contribuyeron a responder a los retos presentes y futuros de la profesión.

La Comisión estuvo presidida por Esther Real, directora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), quien lideró este proyecto con una visión orientada a la innovación, la colaboración y la obtención de resultados. La acompañaron en el equipo directivo la vicepresidenta, Ana Rivas, directora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Castilla-La Mancha y presidenta de CODICAM (Conferencia de Directores de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y de Ingeniería Civil), y la secretaria, Ángeles Martín, responsable de Empleo y Formación del CICCP, quienes coordinaron el desarrollo de las iniciativas y velaron por el cumplimiento de los objetivos establecidos.

Formaron parte asimismo de la Comisión Héctor Andrés (USAL), José Atienza (UPM), José Baraibar (UNICAN), Jorge Bernabeu (UPM), Daniel Castro (UNICAN), Antoni Cladera (UIB), Marta García (UNEX), Belén González (UDC), Isabel Martínez (UDC), Juan Miquel (UPC), Enrique Mirambell (UPC), Jose Moura (UNICAN), Fermín Navarrina (UDC), Eugenio Pellicer (UPV), Pedro Plasencia (UNIOVI), M. Rodríguez (UE), M. Rubio (UGR), Rita Ruiz (UCLM), Ángel Sampedro (UAX), Antonio Tomás (UPCT) y Víctor Yepes (UPV).

La diversidad de trayectorias y la amplia experiencia de sus integrantes en los ámbitos de la docencia, la investigación, la gestión universitaria y el ejercicio profesional constituyeron un activo esencial para el desarrollo de este plan de actuación. Su trabajo conjunto favoreció la generación de propuestas de alto valor, el fortalecimiento de la relación entre los ámbitos académico y profesional y la consolidación de una formación de excelencia, alineada con las necesidades de la sociedad y los desafíos del futuro.

Balance de la Comisión

La Comisión de Educación y Universidades ha mantenido durante el ejercicio 2025 un firme compromiso con el fortalecimiento de la conexión entre el ámbito profesional de la ingeniería y el entorno académico. En el marco del Plan de Actuación 2024-2026, la Comisión ha centrado sus esfuerzos en mitigar la desconexión detectada entre el conocimiento teórico impartido en las Escuelas y las habilidades prácticas de alto nivel exigidas por el mercado laboral actual. El contexto de este año ha estado marcado por la preocupación ante la excesiva teorización de los currículos académicos y por la necesidad de que la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (ANECA) reconozca de manera efectiva la experiencia profesional en la acreditación del profesorado.

Asimismo, la Comisión ha seguido de cerca la reestructuración de las comisiones de evaluación de la ANECA tras la división de la antigua comisión C13 en las nuevas C15 (Ingeniería Civil) y C16 (Arquitectura y Construcción), velando por una representación adecuada de los ingenieros de caminos en dichos órganos.

Actividades realizadas

A lo largo del año 2025, la Comisión ha desarrollado su actividad mediante tres reuniones plenarias virtuales, celebradas el 17 de febrero, el 9 de mayo y el 3 de diciembre, además de múltiples sesiones internas de trabajo de sus grupos especializados.

La Comisión ha estructurado su trabajo en cuatro Grupos de Trabajo (GT) con logros significativos:

  • GT1: Acreditación del profesorado. Ha liderado la elaboración de una propuesta técnica para integrar la experiencia profesional en el sistema de acreditación. Entre sus planteamientos destaca la sustitución de las estancias de investigación de nueve meses por dos años de ejercicio profesional especializado y la equiparación de la dirección de proyectos de ingeniería singulares a artículos científicos indexados.
  • GT2: Homologaciones y convalidaciones. Ha realizado un análisis exhaustivo de los retrasos administrativos en la homologación de títulos extranjeros, que pueden alcanzar entre tres y cinco años. Como solución, se ha propuesto que el Colegio actúe como representante legal de los solicitantes para agilizar la gestión inicial ante el Ministerio.
  • GT3: Formación permanente y continua. Ha avanzado en la recopilación de la oferta de microcredenciales de las Escuelas de Caminos, orientadas a profesionales de entre 25 y 64 años, con el objetivo de coordinar la formación subvencionable de bajo coste y corta duración.
  • GT4: Promoción de los estudios. Ha iniciado el diseño de campañas de difusión para visibilizar el valor de la ingeniería de caminos en todas las comunidades autónomas.

Acuerdos y reuniones institucionales realizadas

La comisión ha contado con la participación activa del presidente del Colegio, Miguel Ángel Carrillo, en la reunión de cierre anual de diciembre. En dicha sesión se ha acordado una estrategia institucional escalonada que incluye reuniones con el secretario general de Universidades y con la dirección de ANECA para presentar formalmente las propuestas para la valoración de la experiencia profesional. Además, la Comisión ha colaborado con la Comisión de Defensa de la Profesión para actualizar el «Libro Blanco de la Ingeniería de Caminos«, incorporando nuevas competencias en resiliencia, cambio climático y digitalización, entre otras. También se ha abordado con preocupación la evaluación de títulos españoles por agencias externas (como la de Kazajistán), instando a una mayor coordinación entre universidades y agencias evaluadoras.

Publicaciones y documentos técnicos realizados

Durante 2025, la Comisión ha generado los siguientes documentos de referencia:

  • Documento de Reflexiones sobre la Experiencia Profesional: un informe detallado que justifica la necesidad de un cambio en la valoración del profesorado universitario.
  • Guía de Homologaciones y Convalidaciones: un documento explicativo que recoge de forma ordenada las vías de homologación, las fases del procedimiento y el rol de los organismos implicados para orientar a escuelas y titulados extranjeros.

Para concluir este ejercicio, la Comisión programó una reunión presencial en Madrid en enero de 2026, con el fin de consolidar el posicionamiento del Colegio antes de su traslado formal ante las autoridades ministeriales.

Espacio de diálogo

Si eres profesor, investigador o estás vinculado al ámbito universitario de la Ingeniería de Caminos, te invitamos a participar en un encuentro abierto para compartir ideas, propuestas e inquietudes de cara a las elecciones del Sector 4 (Docencia e Investigación) del Colegio de Ingenieros de Caminos.

Será un espacio de diálogo en el que podremos debatir los retos que afrontan los ingenieros de caminos dedicados a la docencia y la investigación, intercambiar puntos de vista y explicar las propuestas de nuestra candidatura para reforzar la presencia y el papel de este colectivo dentro del Colegio.

📅 Jueves, 9 de julio
🕦 11:30 h
📍 Sede del Colegio en Madrid (Sala Torán) y también en formato telemático.

En el acto participarán Víctor Yepes, candidato al Sector 4; Carmen Castro, candidata a vocal de la Junta de Gobierno; Ricardo Martín de Bustamante, consejero en Dragados y ACS Servicios y Concesiones; Martín de Bustamante-Villarroya, candidato territorial por Murcia; y Antonio Tomás Espín, candidato al Consejo General.

Porque un Colegio más fuerte también se construye escuchando a quienes forman e investigan para las próximas generaciones de ingenieros.
Os esperamos para conversar, debatir y construir juntos el futuro del Sector 4.

💻 Acceso al acto telemático: https://meet.google.com/txo-kfyt-ddp

Comparte esta publicación con otros compañeros del ámbito universitario y de la investigación. Tu participación es importante.

Reflexiones sobre la docencia de la asignatura de Procedimientos de Construcción

Aún está fresca la tinta del último libro que acabo de publicar. Como he señalado en otras ocasiones, mi mayor aspiración es culminar una «Enciclopedia de la ingeniería de la construcción» antes de jubilarme. Es un proyecto de enorme envergadura que, en los tiempos que corren, puede parecer incluso una rareza, pues el actual sistema de evaluación del profesorado universitario concede escaso reconocimiento a este tipo de obras, privilegiando casi exclusivamente los artículos científicos. Aun así, inspirado por el legado de los grandes catedráticos que han marcado el rumbo de nuestra profesión, continúo dedicando, con la humildad de quien sabe que siempre queda mucho por aprender, una parte esencial de mi tiempo a este ilusionante desafío.

En este caso, se trata de un Manual de Referencia (revisado por el sistema doble ciego) de la Universitat Politècnica de València. Se trata de un libro de 452 páginas, con 214 ilustraciones y 200 preguntas de autoevaluación, titulado «Fabricación y puesta en obra del hormigón». Su referencia es el número 441 y, si os interesa, lo podéis conseguir en este enlace: https://www.lalibreria.upv.es/portalEd/UpvGEStore/control/product?product_id=441-5-1

Sin embargo, no me he podido resistir a compartir el prólogo que he escrito para este libro y que, además de presentarlo, sirve como reflexión sobre la docencia de la asignatura «Procedimientos de Construcción», actualmente impartida en los grados de ingeniería civil y de ingeniería de obras públicas de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de Valencia.

Prólogo

La docencia de una asignatura como Procedimientos de Construcción conlleva una dificultad singular: no se trata solo de explicar conceptos, sino de enseñar cómo se ejecutan realmente las obras, lo que implica abordar no solo las fases constructivas, sino también aspectos esenciales como el conocimiento de la maquinaria y los medios auxiliares, la seguridad y salud, el impacto ambiental y, sobre todo, los fundamentos técnicos necesarios —geotecnia, resistencia de materiales, mecánica, cálculo de estructuras, gestión empresarial, planificación y economía— que permiten seleccionar el proceso constructivo más adecuado para cada caso.

Además, todo ello debe transmitirse a estudiantes cuya experiencia directa en obra es, en la mayoría de los casos, escasa o inexistente. Entonces surge una pregunta inevitable: ¿cómo llevar la obra al aula?

Es evidente que nada sustituye a la experiencia directa. Las visitas a obras y las prácticas en empresa resultan imprescindibles para la formación del futuro profesional. Sin embargo, aun siendo necesarias, no son suficientes para adquirir las competencias y la visión global que exige el ejercicio de la ingeniería.

La dificultad aumenta cuando estas asignaturas se imparten en los primeros cursos del grado. En planes de estudio anteriores, Procedimientos Generales de Construcción y Organización de Obras se cursaba en los últimos años, incluso en paralelo con la asignatura de Proyectos. Esto permitía al estudiante integrar los conocimientos adquiridos y comprender con mayor profundidad la lógica constructiva. Pero independientemente del momento en que se imparta, el reto de acercar la realidad de la obra al estudiante sigue siendo el mismo.

Recuerdo cuando cursé esta asignatura en el cuarto curso de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, en 1986. El profesor D. Hermelando Corbí Abad utilizaba entonces todos los recursos disponibles: proyector de opacos, fotografías que circulaban de mano en mano, catálogos de maquinaria y de empresas y, sobre todo, mucha pizarra. Tomábamos apuntes con esmero y disponíamos de textos mecanografiados que nos servían de guía. Las clases se complementaban con numerosas visitas a obras y excursiones técnicas que no solo ampliaban nuestros conocimientos, sino que también fortalecían el compañerismo y alimentaban nuestra vocación por esta apasionante profesión.

Cuando en 1994 comencé a impartir la asignatura, ya como profesor asociado y tras varios años de experiencia en los sectores público y privado, recurrí a los medios que entonces estaban a nuestro alcance: vídeos en VHS, transparencias, fotografías y catálogos. Las visitas a obra seguían siendo un pilar fundamental. No obstante, el problema persistía. Las técnicas constructivas evolucionaban con rapidez y la maquinaria y los medios auxiliares cambiaban a un ritmo que resultaba difícil de seguir con los recursos disponibles.

La llegada de los ordenadores personales, las presentaciones digitales y, sobre todo, de internet y de la inteligencia artificial supusieron un punto de inflexión. Con el cambio de milenio, la información comenzó a multiplicarse exponencialmente. Las fotografías, los vídeos y los documentos se acumulaban en el disco duro sin un orden claro. Era necesario estructurar y sistematizar todo el material.

El 5 de marzo de 2012 inicié una bitácora digital con el propósito de organizar esa información dispersa. Así nació el «Blog de Víctor Yepes», concebido inicialmente como una herramienta personal de organización y que pronto se convirtió en un recurso abierto para estudiantes y profesionales. La posibilidad de estructurar contenidos en entradas, incorporar material gráfico, enlazar documentos y facilitar el acceso permanente a la información transformó por completo mi forma de enseñar. Los estudiantes podían no solo repasar lo explicado en clase, sino también profundizar y ampliar sus conocimientos de forma autónoma. Con el tiempo, el blog se ha ampliado hasta convertirse en un repositorio dinámico y extenso de contenidos sobre la construcción, con más de 2400 artículos dedicados a la ingeniería de la construcción.

El siguiente paso fue natural: depurar, revisar y sistematizar ese material para convertirlo en textos docentes estructurados. Así surgieron los Manuales de Referencia, editados por la Universitat Politècnica de València, entre los cuales se enmarca la presente obra.

Este libro es fruto de un esfuerzo de recopilación, ordenación y actualización del conocimiento, con el objetivo de ofrecer un recurso integral y actualizado tanto para estudiantes como para profesionales. Cada generación de docentes tiene la responsabilidad de renovar y mantener actualizados los contenidos de sus asignaturas, incorporando los avances técnicos y normativos. Las leyes y reglamentaciones que afectan a las estructuras y medios auxiliares evolucionan con el tiempo, por lo que en estas páginas se han destacado especialmente los principios fundamentales, aquellos que permanecen más allá de los cambios coyunturales.

La fabricación y la puesta en obra del hormigón constituyen una fase decisiva en el proceso constructivo, pues de ellas depende que las prestaciones previstas en el proyecto se materialicen correctamente en la obra. A diferencia de las asignaturas de materiales, centradas en la caracterización y las propiedades del hormigón, o de las de cálculo de estructuras, orientadas a su dimensionamiento, este ámbito se ocupa de los procesos reales de dosificación, transporte, vertido, compactación, curado y control. En definitiva, es el puente entre la teoría y la realidad física que garantiza la durabilidad, la seguridad y la calidad final de la estructura.

La naturaleza práctica de esta obra responde a la necesidad de cubrir un vacío editorial. Aunque existen excelentes textos sobre geotecnia, resistencia de materiales, cálculo de estructuras o hidráulica, son escasas las publicaciones que abordan con suficiente profundidad y actualidad los procedimientos constructivos, la maquinaria y los medios auxiliares que hacen posible materializar los proyectos.

Una de las mayores dificultades a la hora de elaborar este libro ha sido la recopilación y selección del material gráfico, indispensable para comprender adecuadamente los elementos descritos. En el ámbito de la construcción, la imagen no es un simple complemento, sino una herramienta fundamental para el aprendizaje.

El libro está organizado en capítulos que abordan de forma sistemática la fabricación del hormigón, incluidos sus procesos y la maquinaria empleada, su transporte y vertido en obra, las operaciones de compactación y curado, así como las técnicas de reparación. También se dedica un apartado específico a los hormigones especiales y un capítulo final a los pavimentos de hormigón empleados en carreteras. La obra se completa con referencias bibliográficas y una serie de preguntas tipo test, con respuestas incluidas, para que el lector pueda evaluar su comprensión. Un índice temático final facilita la localización rápida de los contenidos.

El reto de esta obra ha consistido en integrar información dispersa, combinar técnicas tradicionales con otras plenamente actuales y describir maquinaria que, año tras año, deja obsoletos los modelos anteriores. Es posible, e incluso deseable, que dentro de algunos años parte de lo aquí expuesto se convierta en testimonio de una etapa superada por la robotización, la inteligencia artificial, los gemelos digitales y otras tecnologías emergentes que transformarán profundamente nuestra forma de concebir y ejecutar las obras.

Aunque se ha realizado una revisión minuciosa del manuscrito, es posible que persista alguna errata propia de una primera edición. Asumo la responsabilidad por cualquier error u omisión y agradezco de antemano las sugerencias que contribuyan a mejorar futuras ediciones.

A partir de este momento, el libro deja de pertenecer a su autor y pasa a ser del lector. Espero que estas páginas sirvan de ayuda a estudiantes y profesionales en su acercamiento al apasionante mundo de la construcción y, en particular, al desafío diario que supone la fabricación y la puesta en obra del hormigón para hacer realidad cada proyecto.

Valencia, mayo de 2026.

Referencia:

YEPES, V. (2026). Fabricación y puesta en obra del hormigón. Colección Manual de Referencia, serie Ingeniería Civil. Editorial Universitat Politècnica de València, 452 pp. Ref. 441. ISBN: 978-84-1396-418-8

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¿El fin del profesor? Por qué la IA y los humanos escriben mejor juntos (y qué dice la ciencia al respecto).

En las aulas de hoy se libra una batalla silenciosa. Por un lado, el temor a que la inteligencia artificial (IA) despoje al aprendizaje de su esencia humana y, por otro, la realidad agotadora de los instructores que no disponen de tiempo suficiente para ofrecer retroalimentación detallada sobre cada borrador. Estamos ante una encrucijada: ¿automatizamos la enseñanza o encontramos una forma de que la tecnología nos haga más humanos?

Investigadores de la Universidad de California han arrojado luz sobre este dilema mediante el modelo PAIRR (Peer and AI Review + Reflection). No se trata de una capitulación ante las máquinas, sino de una estrategia centrada en el ser humano que demuestra que la clave no es elegir entre «IA» y «humano», sino potenciar el binomio «IA + humano». Los estudiantes lo tienen claro: no quieren elegir entre el código y el corazón; quieren ambos.

El «combo» ganador: validación y lentes complementarios.

Los datos del estudio (N = 361) son contundentes y desafían la idea de que los jóvenes buscan la automatización como un camino fácil. El 58 % de los estudiantes prefiere recibir retroalimentación combinada de la IA y de sus compañeros, mientras que un rotundo 36 % aún prefiere únicamente la retroalimentación humana. Solo un minúsculo 7 % optaría por recibir comentarios exclusivamente de una IA.

¿Por qué esta preferencia masiva por el modelo híbrido? La ciencia apunta a dos mecanismos psicológicos:

  • Refuerzo y validación: cuando la IA y un compañero coinciden, el estudiante siente una «reaseguración». El comentario deja de ser una opinión aislada para convertirse en una verdad comprobada.
  • Perspectivas complementarias: la IA y los humanos miran el texto con lentes distintos. Mientras la IA actúa como un arquitecto de la estructura, los compañeros actúan como lectores sensibles al matiz.

La IA como el entrenador de rúbricas que nunca duerme.

Una de las grandes fortalezas de modelos como ChatGPT es su capacidad para ofrecer estrategias de revisión accionables basadas estrictamente en la rúbrica. Mientras que un compañero puede ser vago en sus sugerencias, la IA destaca por identificar problemas de organización y de flujo con una frialdad técnica que constituye su mayor virtud.

Pero su mayor impacto radica en su disponibilidad. Consideremos el caso de Elizabeth, una estudiante de redacción científica. Para ella, la IA no es un sustituto del profesor, sino un «coach» disponible en los momentos de mayor soledad creativa:

«Me dio la retroalimentación que necesitaba para seguir revisando de inmediato… definitivamente me ayudó a mantenerme comprometida con mis trabajos, incluso a la 1 a. m.».

Esa inmediatez elimina el bloqueo del escritor. En lugar de enfrentarse a una página en blanco mientras espera a la clase del lunes, Elizabeth utiliza la IA para identificar patrones recurrentes, lo que hace que su flujo de trabajo sea mucho más eficiente.

Lo que la IA no puede sentir: el peso de la humanidad.

A pesar de su precisión algorítmica, la IA tiene límites insalvables. El estudio revela un contraste fascinante: la IA suele centrarse en preocupaciones de «alto orden» (la estructura, el esqueleto del argumento), mientras que los humanos aportan la «carne» y el contexto.

Hay tres elementos que la IA simplemente no puede replicar:

  • Conocimiento contextual: los estudiantes comprenden los desafíos específicos del curso y lo que el profesor realmente valora.
  • Empatía y tono alentador: un algoritmo no puede motivar a un estudiante que duda de sus capacidades.
  • Audiencia auténtica: un ser humano reacciona emocionalmente. Elizabeth lo comprobó cuando un compañero le confesó que su texto sobre el cuidado de pacientes sonaba «aterrador» y «desalentador». Esa respuesta subjetiva, vital para la conciencia retórica, es algo que la IA jamás podrá sentir.

De copiar y pegar a la «decisión ejecutiva».

El modelo PAIRR no fomenta la pereza, sino la alfabetización en IA. El objetivo es que el estudiante no acepte ciegamente lo que dice la máquina, sino que ejerza su agencia como escritor. Al verse obligado a comparar dos fuentes de comentarios, el estudiante debe tomar lo que los investigadores llaman una «decisión ejecutiva».

El proceso PAIRR se consolida en cinco pasos críticos:

  1. Borrador: creación de la versión inicial.
  2. Feedback de pares: obtención de la perspectiva humana y emocional.
  3. Feedback de IA: uso de la rúbrica para realizar un análisis técnico y estructural.
  4. Reflexión: análisis comparativo en el que el autor decide a quién creer.
  5. Revisión: ajustes finales basados en el juicio crítico del estudiante.

Cerrando la brecha de equidad.

La IA tiene el potencial de ser un gran nivelador. Para escritores multilingües como Irina, para quien el inglés es su tercer idioma, la IA ofrece un espacio seguro. Irina utiliza la tecnología para pulir la gramática y las normas del inglés académico estándar antes de someterlo a la revisión humana, lo que reduce la intimidación inicial.

Sin embargo, el estudio no ignora los riesgos. Los modelos de lenguaje pueden perpetuar los sesgos lingüísticos de los grupos dominantes. Por eso, el modelo PAIRR es fundamental: en lugar de prohibir la tecnología y permitir que los estudiantes la utilicen a escondidas, los profesores los guían para que aprendan a evaluar el sesgo en lugar de aceptarlo ciegamente.

Conclusión y reflexión final.

El hallazgo más importante de la Universidad de California es que la tecnología no crea entornos de aprendizaje ricos, sino que son los profesores y las relaciones humanas quienes los hacen. La IA es una herramienta «infaliblemente útil», pero su valor solo florece cuando hay un ser humano en el centro que toma las decisiones.

En el mundo laboral del mañana, la habilidad más valiosa no será escribir de forma aislada, sino colaborar con la IA de manera ética, crítica y analítica.

Pregunta de cierre: ¿qué pasaría con la calidad de nuestras ideas si dejáramos de ver la IA como una herramienta de reemplazo y empezáramos a usarla como a un colega que nos obliga a justificar cada una de nuestras decisiones?

En esta conversación puedes escuchar las ideas más interesantes sobre este tema.

Este vídeo resume bien los conceptos básicos de este artículo.

The_PAIRR_Model

Referencia:

Sperber, L., MacArthur, M., Minnillo, S., Stillman, N., & Whithaus, C. (2025). Peer and AI Review+ Reflection (PAIRR): A human-centered approach to formative assessmentComputers and Composition76, 102921.

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El factor de impacto de las revistas JCR del año 2025

Acaba junio y justo ahora se pueden consultar los factores de impacto de las revistas científicas indexadas en el Journal of Citation Reports (JCR). Los índices de impacto son instrumentos que permiten comparar y evaluar la importancia relativa de una revista determinada dentro de un mismo campo científico en función del promedio de citas recibidas por los artículos que publica durante un periodo de tiempo determinado. Estos indicadores son especialmente importantes en el ámbito científico, ya que, aunque tienen detractores, permiten evaluar con criterio objetivo cierto aspecto de la calidad científica de la revista en la que un investigador publica sus artículos. En mi caso, según la Web of Science, mi índice H es de 48.

Tal como se muestra en la figura, Forrest Gump definía con claridad la sorpresa que más de un investigador, editor o lector se lleva cada año al ver que su querida revista del alma sube o baja del primer al segundo cuartil, o viceversa. Es muy desagradable publicar en una revista de alto impacto y que, al año siguiente, baje de cuartil. Pero, en fin, estas son las reglas del juego.

Por mi parte, os voy a poner algunas de las revistas en las que he publicado y que están en los dos primeros cuartiles. De hecho, alguna está en el primer decil. No están todas las que son, pero son todas las que están. Si os fijáis, el cuartil a veces no corresponde al impacto, ya que depende del área de conocimiento. A continuación, os paso la lista de mis revistas favoritas de mayor impacto.

REVISTAS. DATOS 2026 Impacto
SUSTAINABLE CITIES AND SOCIETY 13.3 D1
AUTOMATION IN CONSTRUCTION 12.6 D1
COMPUTERS AND EDUCATION OPEN 12.3 D1
ENVIRONMENTAL IMPACT ASSESSMENT REVIEW 12.2 D1
JOURNAL OF CLEANER PRODUCTION 10.7 D1
RESOURCES CONSERVATION AND RECYCLING 10.4 D1
RESULTS IN ENGINEERING 9.4 D1
COMPUTER-AIDED CIVIL AND INFRASTRUCTURE ENGINEERING 9.2 D1
BUILDING AND ENVIRONMENT 8.4 D1
JOURNAL OF BUILDING ENGINEERING 8.1 D1
ENERGY AND BUILDINGS 8.0 D1
ENGINEERING STRUCTURES 7.6 D1
COMPUTERS & INDUSTRIAL ENGINEERING 7.3 Q1
ADVANCES IN ENGINEERING SOFTWARE 6.3 D1
INTERNATIONAL JOURNAL OF LIFE CYCLE ASSESSMENT 6.1 Q1
OCEAN & COASTAL MANAGEMENT 5.9 D1
JOURNAL OF COMPUTING IN CIVIL ENGINEERING 5.8 Q1
SMART AND SUSTAINABLE BUILT ENVIRONMENT 5.7 Q1
COMPUTERS & STRUCTURES 5.6 Q1
JOURNAL OF CONSTRUCTION ENGINEERING AND MANAGEMENT 5.5 Q1
CLEANER ENVIRONMENTAL SYSTEMS 5.3 Q1
SCIENTIFIC REPORTS 4.9 Q1
ARCHIVES OF CIVIL AND MECHANICAL ENGINEERING 4.9 Q1
STRUCTURES 4.9 Q1
GEOMECHANICS FOR ENERGY AND THE ENVIRONMENT 4.8 Q1
JOURNAL OF CONSTRUCTIONAL STEEL RESEARCH 4.6 Q1
STRUCTURAL AND MULTIDISCIPLINARY OPTIMIZATION 4.5 Q1
COMPUTERS AND CONCRETE 4.4 Q1
IEEE ACCESS 4.2 Q2
SUSTAINABILITY 4.1 Q2
JOURNAL OF STRUCTURAL ENGINEERING 3.8 Q1
MATERIALS 3.7 Q2
INTERNATIONAL JOURNAL OF ADVANCED MANUFACTURING TECHNOLOGY 3.7 Q2
INFRASTRUCTURES 3.6 Q2
LAND 3.5 Q2
BUILDINGS 3.4 Q2
JOURNAL OF INFORMATION TECHNOLOGY IN CONSTRUCTION 3.4 Q2
JOURNAL OF MATERIALS IN CIVIL ENGINEERING 3.2 Q2
STRUCTURAL ENGINEERING AND MECHANICS 3.2 Q2
JOURNAL OF MARINE SCIENCE AND ENGINEERING 3.2 Q2
STRUCTURE AND INFRASTRUCTURE ENGINEERING 3.1 Q2
JOURNAL OF CIVIL ENGINEERING AND MANAGEMENT 3.0 Q2
APPLIED SCIENCES-BASEL 2.9 Q2
PLOS ONE 2.8 Q2
INNOVATIVE INFRASTRUCTURE SOLUTIONS 2.8 Q2
MATHEMATICS 2.3 D1


Además, los factores de impacto de las revistas donde soy editor asociado o pertenezco al comité editorial también han mejorado:

Mathematics (D1-SCI Journal)

Structure & Infrastructure Engineering (Q2-SCI Journal)

Sustainability (Q2-SCI Journal)

Advances in Concrete Construction (Q3-SCI Journal)

Structural Engineering and Mechanics (Q2-SCI Journal)

Advances in Civil Engineering (Q3-SCI Journal)

Revista de la Construcción (Q3-SCI Journal)

 

Evaluación de la percepción estudiantil sobre la capacidad de la inteligencia artificial para resolver problemas de ingeniería

Dentro del proyecto de innovación docente PROFUNDIA, hemos realizado una investigación cualitativa sobre la percepción de los estudiantes respecto de la capacidad de la inteligencia artificial para resolver problemas de ingeniería. Se realizó mediante una variante de la técnica de «focus group» en una clase de 10 alumnos del Máster Universitario en Ingeniería del Hormigón de la Universitat Politècnica de València. A continuación describimos cómo se realizó la investigación y adelantamos algunas de las conclusiones más interesantes.

La presente investigación tuvo como objetivo analizar cómo perciben los estudiantes universitarios la capacidad de la inteligencia artificial generativa (IAG) para resolver problemas de ingeniería y, en especial, cómo evolucionan dichas percepciones cuando tienen la oportunidad de contrastar las respuestas proporcionadas por la IA con una solución correcta validada por el profesorado.

Para ello, se diseñó una experiencia en dos fases. En la primera, los participantes utilizaron libremente herramientas de inteligencia artificial para resolver un problema de ingeniería cuyo resultado desconocían y, posteriormente, respondieron a un cuestionario de preguntas abiertas. En la segunda fase, una vez facilitada la resolución correcta del problema, los estudiantes compararon ambos resultados y completaron un nuevo cuestionario orientado a identificar posibles cambios en sus opiniones, niveles de confianza y criterios de valoración.

Los resultados muestran que los estudiantes parten de una actitud generalmente favorable hacia la inteligencia artificial. La mayoría considera que estas herramientas son útiles para apoyar el aprendizaje, agilizar los cálculos, estructurar procedimientos o proporcionar orientación inicial en la resolución de problemas técnicos. Sin embargo, incluso antes de conocer la solución correcta, ya se observa una percepción relativamente madura de sus propias limitaciones. Los participantes manifiestan reiteradamente que las respuestas obtenidas deben ser verificadas mediante la normativa técnica, la bibliografía especializada o el propio razonamiento, lo que evidencia una confianza condicionada más que una aceptación acrítica de los resultados generados por la IA.

La comparación posterior con la resolución correcta produjo un efecto significativo de recalibración de la confianza. Los estudiantes comprobaron que la inteligencia artificial era capaz de generar respuestas técnicamente plausibles y bien redactadas, pero no necesariamente correctas desde el punto de vista normativo o metodológico. Esta constatación reforzó la percepción de que la apariencia de rigor técnico no constituye una garantía de validez. Tras la experiencia, las opiniones evolucionaron de una valoración centrada en la utilidad operativa de la herramienta a una visión más crítica, basada en la necesidad de validar sistemáticamente cualquier resultado antes de aceptarlo como correcto.

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la identificación de la normativa técnica como uno de los ámbitos en los que los estudiantes perciben mayores limitaciones al uso de la inteligencia artificial. Numerosos participantes señalaron que las respuestas generadas no incorporaban adecuadamente los criterios establecidos en las normas aplicables, omitían condicionantes relevantes o utilizaban referencias incorrectas. En consecuencia, la principal fuente de error detectada no se relacionó tanto con la capacidad de cálculo de la herramienta como con su dificultad para interpretar y aplicar correctamente los marcos regulatorios específicos. Esta percepción resulta especialmente relevante en el ámbito de la ingeniería, donde la adecuación normativa constituye un requisito esencial para la validez de cualquier solución técnica.

El análisis también revela una comprensión creciente por parte de los estudiantes del funcionamiento y de las limitaciones inherentes de los sistemas de inteligencia artificial. A medida que reflexionaban sobre los errores detectados, los participantes identificaban fenómenos como la generación de respuestas plausibles sin fundamento suficiente, la tendencia a proporcionar una respuesta incluso cuando la información disponible es insuficiente o la dependencia de fuentes cuya calidad no siempre puede verificarse. Esta toma de conciencia constituye un indicio del desarrollo de competencias de alfabetización en inteligencia artificial y de una comprensión más sofisticada de los riesgos asociados a su uso.

Otro aspecto especialmente significativo es que los estudiantes concluyen prácticamente de manera unánime que el uso eficaz de la inteligencia artificial requiere sólidos conocimientos previos sobre la materia consultada. Lejos de considerar que estas herramientas puedan sustituir el aprendizaje o el criterio profesional, los participantes afirman que la capacidad para detectar errores, formular preguntas adecuadas y validar resultados depende directamente del dominio conceptual del usuario. Desde esta perspectiva, la IA se percibe como una herramienta de apoyo cuyo valor aumenta cuando se utiliza desde una posición de conocimiento y de pensamiento crítico.

En términos educativos, la experiencia pone de manifiesto el potencial formativo de actividades basadas en la comparación entre respuestas generadas por la inteligencia artificial y soluciones correctas validadas por expertos. Este tipo de ejercicios no solo permite evaluar la fiabilidad de la herramienta en contextos específicos, sino que también favorece el desarrollo de competencias fundamentales para el futuro ejercicio profesional, tales como la capacidad de análisis crítico, la verificación de la información, la interpretación normativa y la toma de decisiones fundamentadas.

En conclusión, los resultados indican que la experiencia no conduce a un rechazo de la inteligencia artificial, sino a una comprensión más realista de sus capacidades y limitaciones. Los estudiantes mantienen una valoración positiva de estas herramientas como recurso de apoyo, pero desarrollan simultáneamente una actitud más prudente y reflexiva respecto a su utilización. La principal transformación observada consiste en el paso de una confianza basada en la aparente calidad de las respuestas a una confianza condicionada por la necesidad de validación, de supervisión humana y de juicio profesional. Este cambio puede interpretarse como un indicador de madurez tecnológica y constituye uno de los resultados más relevantes de la investigación.

En esta conversación puedes escuchar cómo hemos realizado esta investigación cualitativa.

El vídeo resume bien las ideas más importantes de este tema.

Referencia:

YEPES-BELLVER, L.; MARTÍNEZ-PAGÁN, P.; YEPES, V. (2026). Impacto de la inteligencia artificial en la formación técnica: aprendizaje profundo, metacognición y transferibilidad profesional. En libro de actas: XII Congreso de Innovación Educativa y Docencia en Red. Valencia, 9-10 de julio de 2026.

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¿Es Turnitin realmente infalible? Cinco verdades incómodas sobre la detección de IA que todo educador debe conocer.

En el panorama actual de la educación superior, la integridad académica se enfrenta a un desafío sin precedentes. La explosión de los modelos de lenguaje extensos (LLM), personificada por ChatGPT —que alcanzó la asombrosa cifra de 100 millones de usuarios en apenas dos meses—, ha sumido a las instituciones en una carrera frenética para detectar el contenido generado por máquinas. Sin embargo, en esta búsqueda de certezas surge una pregunta que todo docente debe hacerse: ¿estamos interpretando correctamente las herramientas en las que confiamos?

Un estudio fundamental de Lucky E. Atamhenwan (2026) arroja luz crítica y necesaria sobre el detector de IA de Turnitin. A través de un análisis riguroso de 81 guiones que mezclaban prosa humana con contenido generado por modelos como ChatGPT (GPT-4o), Copilot, Gemini y Grammarly, Atamhenwan explora una frontera donde chocan la estadística y la pedagogía: ¿qué tan preciso es Turnitin cuando lo humano y lo artificial se entrelazan?

Este estudio investiga la capacidad de Turnitin para identificar el contenido generado por diversas inteligencias artificiales frente al contenido escrito por humanos. El autor analizó ochenta y un documentos con distintos porcentajes de mezcla y descubrió que la herramienta es inconsistente y tiende a fallar cuando el contenido de IA es bajo. Los resultados demuestran que Turnitin solo activa sus alarmas cuando el texto generado por máquinas supera el 15 %, aunque sus puntuaciones rara vez son exactas. Además, la investigación revela que el uso de herramientas de parafraseo puede eludir con éxito la detección, lo que hace que los textos artificiales parezcan humanos. Ante estos desafíos, el autor sugiere la implementación de exámenes presenciales con navegadores bloqueados y la promoción de la cooperación entre instituciones y desarrolladores de tecnología. En definitiva, el artículo advierte que los educadores no deben confiar ciegamente en los porcentajes de detección al tomar decisiones académicas importantes.

1. El «punto ciego» del 15 %: cuando la IA pasa desapercibida.

Una de las realidades más contundentes que revela la investigación es la existencia de un umbral de invisibilidad técnica. El estudio analizó guiones con un 5 % y un 10 % de contenido generado por IA, mezclados con texto humano. En estos niveles, Turnitin no detectó la presencia de IA y mostró un asterisco en su interfaz.

Para el educador, es fundamental comprender que este asterisco no es un error, sino que indica una puntuación inferior al umbral de notificación (menos del 15 %). Si un estudiante utiliza la IA de manera puntual —para ajustar párrafos aislados o pulir transiciones—, la herramienta es esencialmente ciega. Sin embargo, como analista, debo destacar un dato del análisis de regresión del estudio: el valor de R2 de Nagelkerke de 0,825 indica que el 82,5 % de la varianza en los resultados de Turnitin se explica por la presencia real de IA. Esto significa que, aunque Turnitin no sea preciso en cuanto al volumen, si la herramienta marca cualquier cifra superior al 15 %, es casi seguro que hay intervención de un LLM, incluso si el porcentaje indicado es inexacto.

2. La paradoja de la proporción: menos es más (y viceversa).

Quizás el hallazgo más inquietante de Atamhenwan sea la falta de linealidad en las puntuaciones. No existe una relación proporcional directa entre la cantidad de IA presente y lo que informa Turnitin. De hecho, la herramienta incurre en una contradicción sistemática que he denominado «Paradoja de la Proporción»:

  • Contenido de IA bajo (15-40 %): Turnitin tiende a arrojar puntuaciones exageradamente altas, lo que distorsiona la percepción del uso de IA.
  • Contenido de IA alto (70-100 %): la herramienta subestima la presencia artificial y arroja puntuaciones consistentemente más bajas de lo que debería.

Esta distorsión es tan marcada que el autor la sintetiza de forma magistral:

«Cuanto menor sea el porcentaje de palabras generadas realmente por un gran modelo de lenguaje (LLM) en un texto, más inexactamente elevada será la puntuación de la IA de Turnitin. Por el contrario, cuanto mayor sea el porcentaje de palabras generadas por un LLM, más inexactamente baja será la puntuación de la IA de Turnitin».

3. El maestro del disfraz: la ironía de ChatGPT frente a Gemini.

Resulta fascinante —y profundamente irónico— que el modelo más popular sea el más difícil de detectar. Aunque Turnitin afirma haber sido entrenado específicamente para detectar los patrones de OpenAI, ChatGPT (GPT-4o) demostró ser el maestro del disfraz en este estudio de 2026.

Turnitin clasificó el contenido de ChatGPT como «escrito por humanos» en 13 de los 20 guiones que probó. La disparidad es alarmante: en los guiones en los que el texto era 100 % generado por ChatGPT, Turnitin apenas detectó un 60 %. En comparación, Gemini de Google mostró resultados mucho más equilibrados, con 9 guiones detectados por encima y 9 por debajo del valor real. Como analista de tecnología, esta diferencia sugiere que, mientras Gemini mantiene patrones lingüísticos que Turnitin identifica con mayor frecuencia, ChatGPT ha evolucionado hacia una sofisticación que incluso elude a los detectores entrenados para vigilarlo.

4. El escudo de la «humanización» y el rastro de OpenAI.

El estudio abordó el «juego del gato y el ratón» entre los detectores y los denominados «humanizadores» de texto, como QuillBot y RyneAI. Los resultados confirman que estas herramientas son armas efectivas para erosionar la integridad académica:

  • QuillBot logró reducir a 0 % la puntuación de textos generados al 100 % por Copilot. Sin embargo, ante ChatGPT, su efectividad se redujo hasta un 33 %.
  • RyneAI fue el más eficaz, logrando puntuaciones del 0 % (totalmente humano) en Copilot, Grammarly y Gemini.

No obstante, existe un matiz crítico: RyneAI falló al intentar borrar por completo el rastro de ChatGPT, que Turnitin detectó en un 26 %. Esto demuestra que Turnitin posee una «memoria» específica de los patrones de OpenAI que incluso los algoritmos de parafraseo más avanzados tienen dificultades para neutralizar por completo.

5. La confianza en el cero: el valor de la autoría auténtica.

A pesar de las inconsistencias en el volumen de detección, el estudio de Atamhenwan ofrece una base sólida para la justicia académica: Turnitin confirma con una precisión excepcional la autoría humana auténtica. En todas las pruebas con guiones escritos al 100 % por humanos, la herramienta no mostró puntuaciones atribuibles a la IA.

Esta ausencia de «falsos positivos» en textos puramente humanos es la principal fortaleza de la herramienta. Para un docente, esto simplifica el panorama: una puntuación del 0 % es una señal casi infalible de integridad. La herramienta no inventa fantasmas donde no los hay; su problema no es la calumnia, sino la precisión en la medición de la falta.

Conclusión: hacia una nueva pedagogía de la integridad.

Los datos de Atamhenwan nos obligan a adoptar una regla de oro en la evaluación: la puntuación de Turnitin no debe ser el único criterio, especialmente en el rango del 15 % al 40 %. La recomendación para el docente es clara: si el detector marca un 30 %, el uso real podría ser apenas del 15 %, pero si marca un 80 %, es muy probable que el texto sea 100 % artificial.

Dada la capacidad de los LLM para realizar cualquier tarea escrita, debemos pasar de la «detección» a la «invigilancia». La solución a corto plazo consiste en el uso de navegadores bloqueados (lockdown browsers) para evaluaciones sumativas controladas, en las que el estudiante debe demostrar su conocimiento en tiempo real. A largo plazo, se requiere una cooperación entre varios actores que permita a los educadores acceder a las fuentes originales de los contenidos detectados.

En última instancia, debemos reflexionar: en un mundo en el que la IA puede «humanizarse» con un clic, ¿deberíamos centrarnos menos en la vigilancia tecnológica y más en diseñar evaluaciones que exijan una demostración auténtica del pensamiento crítico?

En esta conversación puedes escuchar las ideas más interesantes de este artículo.

Este vídeo resume bien los aspectos más importantes tratados.

Referencia:

Atamhenwan, L.E. How are combinations of human-written words and LLM-generated words by ChatGPT, Copilot, Gemini and Grammarly detected by Turnitin?Educ Inf Technol (2026). https://doi.org/10.1007/s10639-026-14049-2

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Fabricación y puesta en obra del hormigón

Os presento un Manual de Referencia sobre la fabricación y la puesta en obra del hormigón. Este libro ofrece una visión integral de la fabricación y la puesta en obra del hormigón, tanto en el ámbito de la edificación como en el de la ingeniería civil. Aborda los equipos y procesos asociados a la preparación del hormigón —incluidas las centrales de hormigonado—, su transporte, vertido, compactación y curado, así como los hormigones especiales, los pavimentos de hormigón para carreteras y el hormigón pretensado. La principal aportación de la obra es su enfoque constructivo, apoyado en abundante material gráfico —fotografías e ilustraciones— que refuerza y clarifica las explicaciones. El texto se completa con una amplia bibliografía, cuestiones de autoevaluación con sus respuestas y problemas resueltos que facilitan la consolidación de los conceptos fundamentales. Concebido como libro de texto para estudiantes de ingeniería y arquitectura, ofrece una orientación práctica clara para la construcción. Al mismo tiempo, está estructurado como un manual de consulta para profesionales vinculados al proyecto y a la ejecución de obras, complementando los contenidos de otros textos de carácter estructural o geotécnico, habitualmente más centrados en el desarrollo teórico y en el cálculo.

El libro está editado a todo color, con 452 páginas, 214 fotografías y dibujos, así como 200 preguntas tipo test (con sus respuestas) y un total de 19 ejercicios totalmente resueltos.

El libro lo podéis conseguir en la siguiente dirección: https://www.lalibreria.upv.es/portalEd/UpvGEStore/control/product?product_id=441-5-1

SOBRE EL AUTOR:

Víctor Yepes Piqueras. Doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Catedrático de Universidad del Departamento de Ingeniería de la Construcción y Proyectos de Ingeniería Civil de la Universitat Politècnica de València. Consejero del Sector de Docencia e Investigación del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Número 1 de su promoción, ha desarrollado su vida profesional en empresas constructoras, en el sector público y en el ámbito universitario. Ha recibido el Premio a la Excelencia Docente del Consejo Social, así como el Premio a la Trayectoria Excelente en Investigación y el Premio al Impacto Excelente en Investigación, ambos otorgados por la Universitat Politècnica de València. Es investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología del Hormigón (ICITECH) y profesor visitante en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha sido director académico del Máster Universitario en Ingeniería del Hormigón (acreditado con el sello EUR-ACE). Imparte docencia en asignaturas de grado y posgrado relacionadas con los procedimientos de construcción y gestión de obras, la calidad e innovación, los modelos predictivos y la optimización en la ingeniería. Sus líneas de investigación actuales se centran en la optimización multiobjetivo, la sostenibilidad y el análisis de ciclo de vida de puentes y estructuras de hormigón.

Referencia:

YEPES, V. (2026). Fabricación y puesta en obra del hormigón. Colección Manual de Referencia, serie Ingeniería Civil. Editorial Universitat Politècnica de València, 452 pp. Ref. 441. ISBN: 978-84-1396-418-8

A continuación, os podéis descargar las primeras páginas del libro y su índice:

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Más allá de los datos: el arte (y la ciencia) de escuchar lo que nadie se atreve a decir

¿Por qué, a pesar de tener todas las estadísticas y los gráficos sobre la mesa, a veces fracasamos en nuestro intento de entender el comportamiento humano? En una era obsesionada con el Big Data, tendemos a olvidar que los números solo muestran una parte de la realidad. Las decisiones estratégicas, desde la optimización de un servicio oncológico hasta el cambio de modelo de negocio, exigen descifrar el «porqué» que se esconde detrás de cada dato. Aquí es donde surgen los grupos focales, no como un trámite académico árido, sino como una ventana táctica a la subjetividad. Esta técnica capta cómo piensan, sienten y viven las personas a través de la interacción grupal y revela verdades incómodas o sutiles que una encuesta estandarizada no puede detectar. No se trata solo de recopilar información, sino de ponerse en la piel del otro para transformar la gestión organizativa.

Un origen inesperado: de la propaganda de guerra a la empatía moderna.

Aunque hoy los asociamos con el marketing o la salud, los grupos focales surgieron de una necesidad estratégica de supervivencia. La técnica, originalmente bautizada como «entrevista focal», fue desarrollada en la década de los cuarenta en la Universidad de Columbia por Paul Lazarsfeld y Robert Merton. Su objetivo inicial era analizar las respuestas de la audiencia ante la propaganda y las transmisiones de radio durante la Segunda Guerra Mundial.

Resulta fascinante observar que, a pesar de su potencial, la técnica fue prácticamente ignorada en la investigación académica formal hasta finales de la década de 1970, un período de «renacimiento» en el que se comprendió que lo que servía para el control de masas podía ser la herramienta definitiva para la empatía. Lo que comenzó como un instrumento para analizar la propaganda evolucionó hacia una metodología para «dar voz» al ciudadano, lo que permitió humanizar sistemas que, de otro modo, habrían permanecido ciegos al factor humano.

La «sinergia»: cuando 1 + 1 es mucho más que 2.

A diferencia de la entrevista individual, el grupo focal es un método colectivista. Su valor estratégico no radica en la suma de opiniones, sino en la energía que el grupo genera. La interacción actúa como un catalizador: un comentario ajeno activa recuerdos, las inhibiciones se disuelven y surgen temas tabú que nadie se atrevería a mencionar en soledad.

«El grupo focal es un método de investigación colectivista, más que individualista, que se centra en la pluralidad y la variedad de las actitudes, experiencias y creencias de los participantes en un tiempo relativamente corto».

Nota de rigor técnico: es vital distinguir entre método y técnica. El método es el proceso macro para alcanzar una meta, mientras que el grupo focal es, técnicamente, una técnica: un conjunto específico de directrices y recursos diseñados para llevar a cabo una estrategia de escucha profunda.

El moderador: un director de orquesta invisible.

El éxito de esta técnica no depende de los participantes, sino de la habilidad del moderador. No es una autoridad, sino un facilitador que convierte la amabilidad en una herramienta técnica de precisión.

Habilidades tácticas de moderación:

  • Manejo del silencio: entender el vacío no como un error, sino como una invitación para que el participante profundice en sus ideas.
  • Cuidado de las relaciones interpersonales: exigencia técnica orientada a generar seguridad psicológica y a obtener datos auténticos.
  • Ausencia de posturas autoritarias: el moderador debe «focalizar» la conversación sin sesgarla con sus propios prejuicios, manteniendo una escucha activa y sensible.
  • Sencillez lingüística: adaptar el registro al «mundo de vida» del entrevistado para eliminar barreras jerárquicas.

El «número mágico» y el límite del cansancio.

Para que la sinergia no se convierta en caos, la logística debe ser milimétrica. La eficiencia operativa de un grupo focal se rige por estas reglas de oro:

  • Participantes: el rango ideal es de 6 a 10 colaboradores. Con menos de seis, se limita el pensamiento colectivo; con más de diez, se diluye la profundidad y se complica la labor del moderador.
  • Duración óptima: entre 60 y 90 minutos. Este es el tiempo necesario para crear un clima de confianza y agotar la hoja de ruta (questioning route).
  • El límite crítico: las dos horas, que marcan el «límite físico y psicológico». Superar este umbral genera fatiga cognitiva y reduce la calidad y la veracidad de los testimonios.

Del caos al orden: el desafío de analizar la subjetividad.

Convertir las horas de conversación en hallazgos aplicables requiere un rigor metodológico casi artesanal. El análisis no es una cuestión de intuición, sino un proceso de triangulación en el que se «tejen» los testimonios con teorías previas y marcos bibliográficos para otorgar validez científica a la subjetividad.

El proceso se divide en dos niveles críticos de codificación:

  • Codificación abierta: exploración inicial de los datos para crear conceptos y categorías desde cero (descubrimiento).
  • Codificación axial: identificación de conexiones y relaciones lógicas entre los códigos creados (la estructura).

Fases del análisis temático:

  1. Familiarización: Inmersión total en las transcripciones literales.
  2. Generación de códigos: Etiquetado de conceptos clave.
  3. Búsqueda de temas: Agrupación de códigos en patrones de significado.
  4. Revisión: Asegurar que los temas representen fielmente el diálogo original.
  5. Definición: Refinar la esencia de cada categoría.
  6. Redacción: Construcción de una narrativa coherente que responda a los objetivos estratégicos.

Conclusión: un futuro basado en la escucha.

En un mundo saturado de algoritmos e inteligencia artificial, la herramienta más disruptiva sigue siendo la conversación humana dirigida. Implementar una cultura de escucha activa mediante grupos focales no es un lujo académico, sino una ventaja competitiva que humaniza las organizaciones y valida la experiencia individual.

¿Cómo cambiaría su entorno laboral si, por un momento, silenciara los cuadros de mando de datos para crear un espacio diseñado solo para escuchar? En última instancia, el valor de la subjetividad es que nos permite ver aquello que los números, por sí solos, prefieren callar.

En esta conversación podéis escuchar las ideas más interesantes sobre esta técnica de investigación cualitativa.

Este vídeo resume bien los principales conceptos de los grupos focales.

El_Lente_y_la_Sinergia

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