Para que una organización alcance los niveles de calidad esperados en sus productos o servicios, es imprescindible establecer formalmente los objetivos y las políticas de calidad. Los objetivos representan las metas tangibles y los resultados concretos que se deben alcanzar en plazos determinados, mientras que las políticas actúan como estrategias o líneas de acción para lograrlos.
La implementación de estos elementos, debidamente documentados y aprobados por la alta dirección, permite a la empresa pasar de una gestión basada en crisis constantes a una operación planificada. Este documento sintetiza las definiciones, clasificaciones, fuentes de establecimiento y pautas críticas para la gestión efectiva de la calidad según los principios de la gestión por objetivos y las normativas de referencia.
Distinción conceptual: objetivos, políticas y procedimientos.
Es fundamental diferenciar estos tres conceptos, ya que, aunque están relacionados, cumplen funciones distintas dentro del sistema de gestión.
Objetivos de calidad: son propósitos, metas o resultados específicos que sirven de base para un plan de acción. Deben ser cuantitativos (o tangibles), estar por escrito y contar con un plazo de consecución definido.
Políticas de calidad: representan el «qué hacer». Son las estrategias o líneas de acción generales. A diferencia de los objetivos (que son el resultado), la política es la guía para la actividad de gestión.
Procedimientos: representan el «cómo hacerlo». Son las instrucciones detalladas para ejecutar las políticas.
«La política expresa «lo que hay que hacer» y el procedimiento «cómo hay que hacerlo«».
Características esenciales de los objetivos de calidad.
Para que un objetivo sea efectivo, debe cumplir los siguientes atributos:
Medibilidad: deben ser cuantitativos para permitir la comparación posterior entre el resultado real y la meta.
Viabilidad: deben ser alcanzables, económicos y merecer la pena el esfuerzo.
Claridad: deben ser comprensibles, legítimos y debidamente redactados.
Integralidad: deben cubrir todas las actividades y buscar la excelencia en los resultados globales.
Clasificación de los objetivos.
Según su propósito y su horizonte temporal, los objetivos se dividen en:
Tipo de objetivo
Horizonte temporal
Función principal
Estratégicos
Largo plazo (~5 años)
Metas corporativas globales de la organización.
Tácticos
Corto plazo (~1 año)
Definidos para áreas, departamentos o funciones concretas.
Operacionales
Meses
Metas inmediatas de ejecución.
Además, se distinguen por su impacto en el estado actual.
Objetivos de innovación: buscan cambiar el statu quo para mejorar los niveles actuales de actuación.
Objetivos de control: buscan mantener el statu quo para impedir cambios no deseados en los niveles de actuación.
Establecimiento de objetivos: fuentes de información.
La definición de metas no debe ser arbitraria, sino basarse en datos científicos y de mercado.
Historial y análisis técnico: utilizar el comportamiento histórico de la empresa y estudios de ingeniería (recolección y análisis científico de datos) para establecer estándares técnicos y tolerancias.
Análisis de Pareto: identificación de señales de alarma repetitivas, tanto externas (reclamaciones, devoluciones) como internas (desperdicio, retrabajo).
Referenciación externa: comportamiento del mercado competitivo, rendimiento de los productos de la competencia y opiniones de clientes, proveedores, prensa y laboratorios independientes.
Aportaciones internas: propuestas del personal clave (gerentes, supervisores) y sugerencias de los trabajadores.
Estándares decretados: requisitos impuestos por monopolios internos o por normativas gubernamentales, fuera del control de la empresa.
Políticas de calidad
Tipología de políticas:
Corporativas: líneas de acción generales de la compañía (por ejemplo, no lanzar productos si su calidad no supera la de la competencia).
Departamentales: directrices específicas para la calidad en un área determinada (por ejemplo, criterios de inspección de materiales recibidos).
Ventajas de la formalización por escrito:
Legitimidad y claridad: minimiza las malas interpretaciones y comunica las intenciones de forma consistente.
Toma de decisiones: obliga a los interesados a decidir sobre el rumbo estratégico y proporciona una base para dirigir según los objetivos convenidos.
Prevención: facilita que las actividades se enfoquen en prevenir problemas en lugar de limitarse a detectarlos y corregirlos.
Control: permite comparar objetivamente lo realizado con la política establecida.
Directrices para el establecimiento y la gestión.
Para establecer políticas de calidad sólidas, la organización debe tener en cuenta su posición en el mercado, la ética en sus relaciones con los clientes (veracidad en las garantías) y su capacidad para adaptarse a las necesidades de los usuarios.
El papel de la alta dirección: La aprobación final de los objetivos y las políticas corresponde exclusivamente a ella. Su impulso legitima estas directrices para que se apliquen de manera efectiva en toda la organización.
Documentación y accesibilidad: Tanto las políticas como los objetivos deben estar documentados y ser accesibles para todo el personal pertinente. El instrumento estándar para esta comunicación es el Manual de Calidad.
Proceso de elaboración de políticas:
Identificar los objetivos y las decisiones estratégicas (de productos y procesos).
Analizar los problemas actuales o potenciales relacionados con el uso o la fabricación de productos.
Redactar el documento incluyendo: título, justificación de la necesidad, declaración de la política, medidas de acción, responsabilidades y definiciones.
Conclusión: hacia una gestión planificada
La transición de una gestión reactiva a otra basada en políticas y objetivos por escrito es el paso definitivo hacia la madurez empresarial. Al definir nuestros objetivos y las reglas bajo las cuales operaremos, convertimos la incertidumbre en un plan de acción ejecutable.
Le planteo un reto: revise sus metas actuales. ¿Son objetivos tangibles, con el desglose de cinco años, un año y meses, que su empresa necesita, o son simples aspiraciones que no resistirían un análisis de Pareto? Si no es capaz de documentar sus errores como señales de alarma, difícilmente podrá convertirlos en victorias de calidad. La excelencia comienza en el papel, pero se consolida con el rigor de la dirección.
En esta conversación puedes escuchar algunas de las ideas más importantes del tema.
El vídeo resume bien los conceptos más interesantes.
En un mundo tan complejo, la toma de decisiones no puede dejarse al azar ni a la intuición desmedida. Nos encontramos ante un laberinto de variables en el que cada elección parece desencadenar consecuencias sistémicas.
Sin embargo, las matemáticas no pretenden capturar cada átomo de esta realidad, sino que su verdadero poder radica en su capacidad para destilarla. Un modelo matemático no es un reflejo del mundo, sino una herramienta de pensamiento diseñada para extraer su esencia y convertir el caos en una estructura inteligible y accionable.
A continuación, exploramos cinco revelaciones fundamentales sobre cómo la optimización matemática transforma nuestra capacidad estratégica.
La paradoja de la modelización: el equilibrio entre abstracción y realidad
A menudo se piensa que un modelo es mejor cuanto más se parece a la realidad. Sin embargo, en la ciencia de la optimización, modelar es una abstracción o representación simplificada de un segmento de la realidad. Intentar una copia exacta es un error de diseño, ya que la realidad es muy compleja y gran parte de ella resulta irrelevante para el problema.
La representación y la simplificación resultan difíciles de conciliar en la práctica. El estratega debe navegar entre dos riesgos: no crear algo tan simple que no represente el problema ni algo tan complejo que dificulte la identificación de las relaciones fundamentales. En este punto, es vital distinguir si operamos en un entorno determinista, donde los datos se conocen con certeza, o en uno estocástico, donde interviene el azar, pues esta clasificación definirá el rigor de nuestra estructura.
«La realidad es difícil de copiar de forma exacta».
El paisaje de las soluciones: navegando por el espacio factible
Para visualizar un problema complejo, debemos imaginar un paisaje de relieves accidentados que represente el conjunto de soluciones posibles. Sin embargo, no todo lo posible es realizable. En este punto, definimos el Espacio Factible (X) como el subconjunto del Espacio Posible (Ω) en el que las soluciones efectivamente cumplen nuestras condiciones.
En este terreno, la interpretación del relieve depende del objetivo que tengamos:
Si maximizamos, las cimas son los éxitos. Buscamos el óptimo global (la cumbre más alta), evitando quedar atrapados en un óptimo local (una colina que parece buena, pero que es inferior al máximo absoluto). Los valles representan los peores resultados.
Si minimizamos, el paradigma se invierte. El éxito se halla en el valle más profundo (el punto de menor coste o riesgo) y las cimas simbolizan la ineficiencia.
La brújula de las decisiones: los cuatro pilares del modelo
Para que un modelo sea un verdadero instrumento de gestión, debe integrar cuatro componentes estructurales que rigen el proceso de elección:
Variable de decisión: el factor que está bajo nuestro control. Es la cantidad cuyo valor debemos determinar para resolver el problema de decisión.
Parámetro: información conocida, también llamada constante o dato. Su precisión es crítica para la fidelidad del modelo.
Restricción: limitación infranqueable de los valores de las variables. Sin restricciones, no hay optimización real.
Función objetivo: nuestro norte matemático. Es la expresión que define el éxito en términos de datos y variables. A menudo, el desafío del estratega consiste en optimizar varias funciones objetivo de forma simultánea, equilibrando metas que pueden ser contrapuestas.
Sensibilidad: la resistencia ante la incertidumbre
Una solución óptima sobre el papel es frágil si no puede resistir los embates del mundo real. Debido a la «frecuente incertidumbre sobre el valor real de los parámetros», el estratega debe realizar un análisis de sensibilidad.
Este proceso evalúa cómo cambiaría la solución ante variaciones en los datos de entrada (los parámetros). No buscamos solo la solución más brillante, sino la más robusta.
Un buen consejo:
Si un pequeño cambio en un parámetro (como el precio de una materia prima o el tiempo de entrega) hace que tu solución óptima se venga abajo, no tienes un plan; tienes un riesgo. La validación consiste en asegurarse de que los valores tengan sentido y las decisiones puedan llevarse a cabo de manera efectiva.
El ciclo de validación: el filtro de la implementación
La modelización no es un acto lineal, sino un ciclo iterativo y riguroso. Según el proceso sistémico, no pasamos directamente del modelo a la decisión, sino que antes tenemos que pasar por un filtro de fuego:
Definición y datos: El proceso comienza con la identificación de los límites del problema y la recopilación de datos precisos para los parámetros.
Resolución y prueba: Tras resolver el modelo, nos preguntamos: ¿es válida la solución?
Iteración: Si la solución no tiene sentido lógico o resulta impracticable, el resultado es un modelo modificado. Debemos retroceder, ajustar nuestras suposiciones o la recopilación de datos y volver a resolver.
Solo cuando la solución ha sido validada, procedemos a su implementación. Las matemáticas sin validación práctica son mera abstracción; la ejecución es el juez final.
Conclusión: dominar la realidad mediante los modelos
Modelar es el arte de optimizar bajo restricciones, un principio de elección que separa el éxito fortuito de la eficiencia estratégica. En última instancia, existen distintos tipos de modelos según la naturaleza de sus variables (enteras o continuas) y la linealidad de sus funciones, pero todos comparten un objetivo: simplificar para dominar.
Pregunta para la reflexión: En su organización o proyecto actual, ¿toma decisiones basándose en parámetros validados o intenta escalar una cima sin saber si se encuentra en un óptimo local mientras el verdadero óptimo global se halla en un terreno que aún no ha modelado?
En esta conversación podéis escuchar ideas interesantes sobre los modelos de optimización.
El vídeo resume bien los conceptos más importantes tratados.
Os dejamos aquí un breve vídeo para explicar qué es un modelo matemático de optimización. Espero que os guste.
Los indicadores de gestión logística, conocidos como KPI (del inglés, Key Performance Indicators), son herramientas de medición cuantitativa esenciales para evaluar el rendimiento de las operaciones dentro de una organización. Su función principal es transformar datos brutos en información estratégica para supervisar la eficiencia, detectar cuellos de botella y apoyar la toma de decisiones basada en datos. La implementación de un sistema robusto de indicadores no solo optimiza el uso de los recursos y la calidad del servicio, sino que también garantiza la adaptabilidad de la cadena de suministro ante condiciones cambiantes, lo que asegura la competitividad y la reputación de la marca.
Los datos no son el fin, sino el medio para tomar decisiones.
La excelencia logística exige abandonar la «intuición» y adoptar una gestión basada en datos. Los indicadores actúan como el combustible que alimenta la dirección estratégica y la mitigación de riesgos.
Al controlar la eficiencia, el directivo puede llevar a cabo acciones correctivas con precisión quirúrgica. Como establece el marco de excelencia en las operaciones:
«El objetivo fundamental es tomar decisiones basadas en los datos obtenidos».
El índice de rotación (IRO) como termómetro de vitalidad.
El índice de rotación de inventarios mide la frecuencia de venta y de reposición de las existencias. Un IRO alto indica una gestión ágil de los recursos.
Desde una perspectiva financiera, el inventario estancado es capital congelado que erosiona la liquidez. Mantener el flujo constante es vital para garantizar la disponibilidad de activos y la salud económica de la empresa.
La calidad logística se mide por lo que «no» sucede: las devoluciones.
La calidad operativa se refleja en el índice de devoluciones. Este KPI evidencia fallos críticos en la calidad del producto y en la precisión de los pedidos, lo que afecta directamente la rentabilidad.
Un alto volumen de devoluciones degrada el nivel de servicio al cliente y la reputación de la marca. Una medición objetiva permite identificar las causas raíz antes de que se pierda la confianza del mercado.
El tiempo de ciclo de pedido: la métrica de la promesa cumplida.
El tiempo de ciclo de pedido es el tiempo total transcurrido desde la recepción hasta la entrega final. Es el indicador más sensible de la experiencia y la satisfacción del cliente.
Su optimización depende de la eficiencia del transporte, que exige una utilización efectiva de los vehículos y rutas optimizadas. Sin una coordinación eficaz del transporte, la promesa de entrega se convierte en una responsabilidad financiera.
La paradoja del almacenamiento: espacio frente a coste.
Un almacén extenso no es un activo, sino una carga si no se utiliza de manera inteligente. El almacenamiento conlleva costes críticos de alquiler, seguros y depreciación que pueden reducir los márgenes de beneficio.
La clave del éxito es alcanzar un nivel óptimo de organización mediante la metodología 5S y cumplir estrictamente con el sistema FEFO (First Expired, First Out). Estas métricas garantizan la precisión operativa y evitan el riesgo de obsolescencia.
El marco del rendimiento: los cinco pilares de la evaluación.
Para optimizar los recursos, es fundamental comprender que el rendimiento no es un concepto monolítico. La evaluación integral de la cadena de suministro se basa en cinco dimensiones:
Cumplimiento: mide el grado de consecución de los objetivos y la finalización de las tareas programadas.
Evaluación: analiza el rendimiento para identificar fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora.
Eficiencia: capacidad de ejecutar los procesos con el mínimo de recursos.
Eficacia: se centra en la capacidad de alcanzar los propósitos o metas establecidos por la organización.
Gestión: relacionada con la administración y las acciones concretas necesarias para ejecutar lo planeado.
Conclusión: hacia una logística consciente.
La integración de estos KPI permite establecer una cultura de mejora continua y adaptar la empresa a las condiciones cambiantes. Solo midiendo el rendimiento se logra una verdadera identificación de las mejoras y del éxito estratégico.
Como líder, la pregunta final es ineludible: ¿su organización mide lo que realmente importa para tener éxito o simplemente acumula datos sin propósito?
En esta conversación puedes escuchar las ideas más interesantes sobre los indicadores de gestión logística.
Este vídeo resume bien los conceptos más importantes abordados en este artículo.
En artículos anteriores, ya he explicado cuáles son las características que debería tener una reconstrucción tras una catástrofe. Argumenté entonces que limitarse a devolver la situación al estado previo al desastre supone, en la práctica, que la sociedad acepte que los efectos del desastre se repetirán y eso es inasumible. Para ilustrarlo, imaginemos una familia —una pareja, dos niños pequeños y una persona mayor— circulando en un coche por la autopista a 120 km/h sin llevar cinturones de seguridad: bastaría con que se cruzara un animal en la carretera para que el accidente fuera mortal. Esa es precisamente la analogía de lo que supone enfrentarse a una nueva DANA, como la que sufrió Valencia en 2024: aun suponiendo que la reconstrucción hubiera sido rápida y eficaz, restableciendo viviendas, servicios e infraestructuras al estado anterior a la catástrofe, no se ha llevado a cabo una actuación integral de defensa que proteja realmente a la población.
Hay quien opina que lo mejor sería «no coger el coche», es decir, evacuar a la población de las zonas inundables. Sin embargo, otros pensamos que, en muchas ocasiones, merece la pena «ponerse los cinturones», equipar el «vehículo» con airbags, silla de retención infantil y todas las medidas de protección necesarias para circular con seguridad por esa autopista. La solución no es sencilla, pero, ocho meses y medio después de la DANA, tengo la impresión de que todavía falta algo más que reconstruir. Hay que iniciar las acciones integrales que protejan a la población. En este sentido, remito al lector a la Iniciativa Legislativa Popular para la Modificación de la Ley de Aguas, en apoyo de este tipo de acciones integrales.
La creciente frecuencia e intensidad de las DANAs en el Mediterráneo sitúan a la Comunidad Valenciana como una región especialmente vulnerable a eventos extremos de lluvia y avenidas repentinas. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, fenómenos como la DANA de octubre de 2024 anticipan un repunte continuado de inundaciones terrestres y costeras, con episodios que superarán con frecuencia las expectativas de diseño de las infraestructuras actuales (eea.europa.eu).
Vulnerabilidad de infraestructuras en reconstrucción
A mediados de 2025, muchas obras de renovación de redes de drenaje, carreteras y puentes seguirán en fase de ejecución. Las soluciones parciales adoptadas, como bombeos provisionales, diques temporales y canalizaciones pendientes, no están concebidas para resistir lluvias extremas. Una nueva DANA podría dañar o destruir tramos sin concluir, lo que obligaría a reiniciar los proyectos, encarecer los materiales y prolongar los plazos de entrega. Además, la falta de flexibilidad constatada en los contratos públicos dificulta la adaptación rápida de las obras a las variaciones atmosféricas imprevistas (joint-research-centre.ec.europa.eu).
Agotamiento financiero y riesgo de “efecto dominó”
Hasta la fecha, las administraciones centrales, autonómicas y locales han movilizado más de 29 000 millones de euros en ayudas y obras. Sin embargo, los presupuestos aprobados para 2025 contemplan márgenes muy ajustados. Un nuevo desembolso urgente de una magnitud similar tensionaría la capacidad de endeudamiento, obligaría a redirigir partidas previstas para servicios esenciales (sanidad, educación, mantenimiento urbano) y podría provocar recortes en la inversión pública. El Network for Greening the Financial System advierte de que los eventos climáticos repetidos podrían provocar una caída del 5 % del PIB de la eurozona en los próximos cinco años, comparable a crisis financieras previas (Reuters).
Impactos socioeconómicos acumulativos
La población y las empresas locales aún no se han recuperado plenamente de la DANA de 2024. Los hogares que tramitaron reclamaciones a los seguros podrían ver reabiertos sus expedientes, las pymes del sector primario y del turismo de interior perderían de nuevo ingresos críticos en temporada alta y los autónomos que volvieron a la normalidad tras recibir ayudas iniciales se enfrentarían de nuevo a la incertidumbre. Esta inestabilidad puede traducirse en migración temporal de trabajadores, aumento del paro en economías locales dependientes del sector primario y ralentización de la reconstrucción social (The Guardian).
Agravamiento del daño ambiental
Las intervenciones de emergencia han empleado grandes cantidades de áridos y han adoptado medidas provisionales en los cauces y las riberas. Una nueva inundación arrastraría sedimentos contaminados, dificultaría la recuperación de los ecosistemas fluviales y aceleraría la pérdida de biodiversidad. Según estudios del Joint Research Centre, la combinación de construcciones urgentes y posteriores avenidas pone en riesgo la productividad primaria del litoral mediterráneo, lo que podría suponer pérdidas anuales de hasta 4700 millones de euros en el sector pesquero si no se implementan medidas de adaptación más eficaces (joint-research-centre.ec.europa.eu).
Erosión de la confianza ciudadana y gobernanza
Encuestas recientes indican que más del 65 % de las personas afectadas considera que la respuesta institucional es insuficiente. Un segundo episodio destructivo reforzaría la percepción de incapacidad de las administraciones, lo que desencadenaría protestas ciudadanas y obstaculizaría la aprobación de nuevos créditos en las Cortes y en Les Corts. La escasa coordinación inicial entre los distintos niveles de gobierno en 2024 sentaría un precedente de fragmentación política que dificultaría tanto la gestión de la crisis como la aplicación de soluciones a medio plazo (eea.europa.eu).
Consecuencias sobre la salud mental y sanitaria
El síndrome postraumático de las víctimas y supervivientes de la DANA de 2024 aún no se ha tratado en profundidad. Un nuevo impacto reactivaría el estrés colectivo, incrementaría la demanda de atención psicológica y tensionaría un sistema sanitario que ya está volcado en equilibrar la recuperación y las campañas de salud pública. La EEA advierte de que los efectos de las inundaciones repetidas no solo incluyen lesiones físicas, sino también trastornos mentales, infecciones y problemas crónicos derivados de la exposición prolongada a entornos contaminados (eea.europa.eu).
Conclusión
La probabilidad de una nueva DANA en otoño de 2025 supone un riesgo multidimensional que compromete obras en curso, presiona las finanzas públicas, frena la recuperación socioeconómica, daña el medio ambiente, debilita la confianza institucional y agrava la carga sobre la salud mental y física de la población. Solo mediante un enfoque preventivo que combine adaptación estructural, innovación en sistemas de alerta temprana y planificación urbanística, la Comunidad Valenciana podrá afrontar un nuevo evento de este tipo sin sucumbir a un «efecto multiplicador» de crisis.
Os paso a continuación una entrevista que me han hecho en Hoy por hoy Comunitat Valenciana, de la Cadena Ser y un enlace a la noticia. Espero que os sea de interés.
En el ámbito de la ingeniería civil, planificar correctamente no solo es deseable, sino que es imprescindible para garantizar la eficiencia y la calidad en el desarrollo de proyectos. En todas las etapas de un proyecto, ya sea la construcción de una carretera, un puente o una infraestructura hidráulica, la estimación de costes es un componente esencial. La estimación precisa del costo de una obra es fundamental para tomar decisiones informadas, optimizar recursos y reducir riesgos. Para proceder con la estimación de costes, es preciso definir con precisión el concepto. Para ello, es necesario establecer los fundamentos técnicos y metodológicos que rigen dicha práctica.
El físico danés Niels Bohr, galardonado con el Premio Nobel en 1922, expresó en una ocasión: «Predecir es sumamente complejo, especialmente en lo que respecta al futuro». Esta expresión, originariamente empleada en el ámbito de la física, resulta aplicable en el ámbito de la estimación de costes, dada su compatibilidad tanto con su dimensión técnica como con la naturaleza incierta inherente a todo proceso de planificación.
La estimación de costes puede definirse como el proceso mediante el cual se recopilan y analizan datos históricos, y se aplican modelos cuantitativos, técnicas, herramientas y bases de datos con el objetivo de prever el coste futuro de un producto, proyecto, programa o tarea. En esencia, se trata de una práctica que integra elementos del arte y la ciencia, con el objetivo de estimar el valor, alcance o características probables de un elemento, en función de la información disponible en un momento determinado.
Uno de los pilares fundamentales de esta disciplina son los datos históricos. Como ocurre en cualquier otra actividad científica, la estimación de costes se apoya en evidencia contrastada. Dado que no es posible disponer de datos futuros, es imperativo recurrir a la información relevante del pasado. La búsqueda y el tratamiento de datos históricos son una labor esencial del profesional de la estimación. La recopilación, organización, normalización y gestión adecuadas de los datos históricos resultan valiosas para sentar una base sólida para el análisis posterior.
En lo que respecta a la estimación de costes, esta se fundamenta en el empleo de modelos cuantitativos, los cuales deben caracterizarse por su transparencia, racionalidad y capacidad de ser revisados por terceros. Este componente científico ha sido determinante para que la asignatura de estimación de costes se integre de manera habitual en los departamentos universitarios de ingeniería de sistemas, de investigación operativa o de administración de empresas, lo que refleja su naturaleza técnica y rigurosa.
Un aspecto central de esta profesión es la capacidad de predecir. Frecuentemente, se escucha la afirmación de que «no se puede predecir el futuro», pero esta idea es engañosa. Si alguien afirma que «mañana va a llover», podrá estar en lo cierto o equivocado, pero, en cualquier caso, estará realizando una predicción. De hecho, muchas de nuestras decisiones cotidianas —como la elección de un paraguas o la planificación de una inversión— se fundamentan precisamente en el intento de anticipar el futuro. Predecir, también conocido como pronosticar, es una actividad legítima y valiosa, especialmente en campos como la ingeniería civil, donde los proyectos suelen implicar plazos prolongados, recursos significativos y un alto grado de incertidumbre.
Algunas voces críticas señalan que el uso de datos históricos para estimar costes futuros podría implicar la repetición de errores del pasado en la toma de decisiones. Según esta lógica, estaríamos asumiendo que los gestores actuales cometerán los mismos fallos que sus predecesores, lo cual, según afirman, carece de sentido. Sin embargo, esta objeción se fundamenta en un error de base. Por un lado, los errores del pasado no suelen deberse a la incompetencia de quienes lideraban los proyectos, sino a factores externos que escapaban a su control. Por otro lado, quienes gestionan proyectos en la actualidad se enfrentarán a un contexto diferente, con nuevos retos y condicionantes que también podrían obligarles a desviarse de sus planes iniciales. Como respuesta más irónica (pero igualmente válida), podría decirse que «no cometerás los mismos errores que tus antecesores: cometerás los tuyos».
Por último, es fundamental tener presente que toda estimación se realiza con base en la información disponible en ese momento. Si bien nos gustaría contar con datos precisos sobre las condiciones futuras en las que se ejecutará un proyecto, la realidad es que solo podemos trabajar con lo que sabemos hoy e intentar prever las circunstancias del mañana. Es comprensible que no sea posible anticipar todos los cambios que puedan producirse, especialmente en proyectos a largo plazo. A modo ilustrativo, si se está calculando el coste para producir 200 m³ de hormigón en una planta propia para una obra, pero más adelante el cliente quiere un modificado de obra que nos obliga a producir 2000 m³, es evidente que nuestra estimación inicial no será válida para ese nuevo escenario. Sin embargo, en su momento, la estimación se ajustó a los supuestos establecidos. Por ello, el profesional encargado de estimar costes debe contemplar posibles contingencias y estar preparado para ajustar sus cálculos a medida que evolucionen los planes o cambien las condiciones del entorno.
En definitiva, la estimación de costes constituye una disciplina de gran importancia en el ámbito de la ingeniería civil y de otras ramas técnicas, pues facilita la toma de decisiones fundamentadas en entornos de incertidumbre. Para su correcta aplicación, se requiere una combinación de análisis histórico, rigor matemático y juicio profesional. Se trata de una herramienta fundamental para el éxito de cualquier proyecto de gran envergadura.
Glosario de términos clave
Estimación de costes: Proceso de prever el coste futuro de un producto, proyecto, programa o tarea mediante la recopilación y análisis de datos históricos y la aplicación de modelos cuantitativos, técnicas, herramientas y bases de datos.
Datos históricos: Información relevante del pasado utilizada como evidencia para fundamentar la estimación de costes, dada la imposibilidad de disponer de datos futuros.
Modelos cuantitativos: Herramientas matemáticas y estadísticas empleadas en la estimación de costes, caracterizadas por ser transparentes, racionales y revisables.
Predecir/Pronosticar: La actividad de anticipar o prever eventos o valores futuros, crucial en campos como la ingeniería civil para la planificación.
Incertidumbre: La falta de certeza sobre las condiciones futuras en las que se ejecutará un proyecto, un factor inherente a la planificación a largo plazo.
Contingencias: Posibles eventos o cambios futuros que podrían afectar la estimación inicial de costes y que deben ser contemplados por el profesional.
Rigor matemático: La precisión y exactitud en la aplicación de principios y cálculos matemáticos en la estimación de costes.
Juicio profesional: La aplicación de la experiencia, el conocimiento y la intuición del experto en el proceso de estimación, complementando el análisis de datos y modelos.
Ingeniería civil: Disciplina de ingeniería que se ocupa del diseño, construcción y mantenimiento de infraestructuras físicas y naturales, como carreteras, puentes y sistemas hidráulicos.
Optimizar recursos: Utilizar los recursos disponibles de la manera más eficiente posible para lograr los objetivos del proyecto, facilitado por una estimación precisa de costes.
Referencias:
Mislick, G. K., & Nussbaum, D. A. (2015). Cost estimation: Methods and tools. John Wiley & Sons.
El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos organizó una jornada sobre Infraestructuras Resilientes al Clima el 4 de abril en el Auditorio Agustín de Betancourt. Estas jornadas tan interesantes se grabaron en un vídeo, que ahora os dejo.
El vídeo, titulado «Jornada sobre Infraestructuras Resilientes al Clima», es un recurso muy valioso que aborda la creciente necesidad de desarrollar infraestructuras que puedan resistir y adaptarse a los efectos del cambio climático.
Durante la jornada, se presentaron diferentes puntos de vista sobre cómo la ingeniería civil puede hacer frente a estos desafíos, resaltando la importancia de la resiliencia climática en la planificación y gestión de infraestructuras. Y ahora, vamos a echar un vistazo más de cerca a todo lo que se habló en la jornada.
1. Importancia de la resiliencia climática
La resiliencia climática se ha convertido en un concepto central en la planificación de infraestructuras, debido a la creciente vulnerabilidad de las comunidades ante eventos climáticos extremos.
Los impactos del cambio climático, tales como huracanes, inundaciones y sequías, han aumentado en frecuencia e intensidad. Estos fenómenos no solo afectan a las infraestructuras físicas, sino que también tienen repercusiones sociales y económicas significativas, que incluyen la pérdida de vidas, desplazamientos forzados y daños económicos.
A modo ilustrativo, en la jornada se expusieron ejemplos de comunidades que han adoptado soluciones resilientes, tales como sistemas de drenaje mejorados, infraestructura verde y edificaciones diseñadas para resistir eventos extremos. Estos ejemplos ponen de manifiesto los beneficios tangibles a largo plazo que conlleva la inversión en resiliencia.
2. Oportunidades profesionales en ingeniería civil
La jornada puso de manifiesto que la búsqueda de infraestructuras resilientes está generando nuevas oportunidades profesionales para los ingenieros civiles.
Se evidenció una demanda de especialistas debido a la necesidad imperante de adaptación al cambio climático, lo que ha generado una demanda de expertos en diversas áreas, tales como la gestión de recursos hídricos, la planificación urbana sostenible y la ingeniería de infraestructuras.
Se subrayó la relevancia de la educación continua y la formación especializada para que los profesionales puedan afrontar los desafíos emergentes en este campo. Los programas de capacitación y certificación en resiliencia climática son de vital importancia para la preparación de los ingenieros del futuro.
3. Retos normativos y de implementación
Uno de los asuntos más críticos que se ha planteado es la necesidad imperativa de adaptar las normativas vigentes para facilitar la implementación de infraestructuras resilientes.
Un número significativo de normativas vigentes no han sido concebidas para hacer frente a los riesgos asociados al cambio climático. Esta situación puede generar obstáculos para la implementación de soluciones innovadoras y efectivas.
En este sentido, se destacó la importancia de la colaboración interdisciplinaria entre ingenieros, urbanistas, arquitectos y responsables políticos. Un enfoque interdisciplinario puede ayudar a crear un marco normativo que apoye la resiliencia y facilite la implementación de proyectos.
Finalmente, se presentan ejemplos de mejores prácticas de otras regiones que han logrado adaptar sus normativas con éxito, lo que puede servir de modelo para otras comunidades.
4. Ingeniería humanitaria y adaptación a emergencias
En las jornadas también se subrayó el rol de la ingeniería humanitaria en el desarrollo de infraestructuras resilientes.
En lo que respecta a los denominados «Proyectos de respuesta rápida», se debatieron enfoques para el diseño de infraestructuras que puedan ser implantadas con celeridad en situaciones de emergencia, garantizando que las comunidades afectadas tengan acceso a servicios básicos de manera inmediata.
Por último, se abordó la importancia de la capacitación y los recursos, así como la formación de equipos de respuesta a emergencias y la disponibilidad de recursos adecuados, elementos esenciales para asegurar que las infraestructuras puedan soportar eventos extremos y facilitar la recuperación.
5. Educación y conciencia social
La jornada puso de manifiesto la importancia de la educación y la comunicación en la promoción de infraestructuras resilientes.
Es imperativo que la sociedad comprenda la relevancia de invertir en infraestructuras resilientes. En este sentido, la educación desempeña un papel crucial, ya que permite a las comunidades identificar los beneficios a largo plazo de tales inversiones.
Se propusieron programas de sensibilización que involucren a la comunidad en la planificación y diseño de infraestructuras, fomentando un sentido de propiedad y responsabilidad.
6. Financiación de infraestructuras resilientes
La financiación constituye uno de los desafíos más significativos en el desarrollo de infraestructuras resilientes.
En lo que respecta a las fuentes de financiación, se presentan diversas estrategias para asegurar fondos, tales como la colaboración entre los sectores público y privado, así como la búsqueda de fondos internacionales destinados a proyectos de adaptación y mitigación del cambio climático.
También se presentaron ejemplos de modelos de inversión exitosos que han permitido financiar proyectos de infraestructura resiliente, destacando la importancia de demostrar el retorno de inversión a largo plazo.
7. Implementación de directivas y normativas en España
La jornada abordó la implantación de la directiva de gestión de avenidas en España, cuyo objetivo es el de mejorar la preparación y respuesta ante inundaciones.
Se abordó la cuestión de las dificultades que enfrentan las autoridades para aplicar estas directivas de manera efectiva, así como las adaptaciones necesarias para enfrentar fenómenos climáticos inesperados.
Finalmente, se presentaron las lecciones aprendidas de la implantación de estas directivas, así como recomendaciones para mejorar la efectividad de las políticas existentes.
8. Innovaciones tecnológicas y soluciones sostenibles
La jornada destacó la importancia de la tecnología en el desarrollo de infraestructuras resilientes. También se abordó el tema de tecnologías emergentes, tales como la inteligencia artificial y el modelado predictivo, que tienen el potencial de ayudar a anticipar y gestionar los riesgos climáticos.
En lo que respecta a la Infraestructura Verde, se expusieron soluciones basadas en la integración de la naturaleza, como los techos verdes y los sistemas de drenaje sostenible, que se presentan como una estrategia eficaz para aumentar la resiliencia de las infraestructuras.
9. Perspectivas futuras y llamado a la acción
La jornada concluyó con una exhortación a la acción dirigida a todos los profesionales implicados en la planificación y gestión de infraestructuras.
Se hizo especial hincapié en que la responsabilidad de hacer frente al cambio climático es compartida y requiere la colaboración de todos los sectores de la sociedad.
Asimismo, se instó a los profesionales a adoptar una visión a largo plazo en la planificación de infraestructuras, contemplando no solo las necesidades actuales, sino también los desafíos futuros que plantea el cambio climático.
Conclusión
La jornada sobre infraestructuras resilientes al clima constituye un llamamiento a la acción dirigido a los profesionales de la ingeniería civil y otros actores implicados en la planificación y gestión de infraestructuras. La adaptación al cambio climático no solo es una responsabilidad, sino una oportunidad para innovar y crear un futuro más seguro y sostenible. Para ello, resulta imprescindible la colaboración, la educación y la inversión, que son pilares fundamentales para lograr infraestructuras que no solo resistan los desafíos actuales, sino que también estén preparadas para los retos del futuro. Este enfoque integral resulta imperativo para asegurar que las comunidades no solo sobrevivan, sino que prosperen en un mundo cada vez más afectado por el cambio climático.
Aquí tenéis un mapa conceptual de la jornada.
Pero creo que lo mejor es que, si tenéis un rato, oigáis de primera mano todas y cada una de las intervenciones en este vídeo. Espero que os sea de interés.
Glosario de términos clave
Adaptación al Cambio Climático: Proceso de ajuste a los impactos actuales o esperados del cambio climático. En el contexto de las infraestructuras, implica modificar su diseño, construcción y operación para soportar condiciones climáticas extremas.
Resiliencia (Climática): Capacidad de un sistema, comunidad o infraestructura para anticipar, resistir, adaptarse y recuperarse de eventos adversos del clima.
Dana (Depresión Aislada en Niveles Altos): Fenómeno meteorológico que puede causar lluvias torrenciales e inundaciones severas, mencionado en el texto como causa de trágicas consecuencias.
Niveles Preindustriales: Periodo de referencia (antes de la Revolución Industrial) utilizado para medir el aumento de la temperatura global debido a las actividades humanas.
Fenómenos Meteorológicos Extremos: Eventos climáticos de intensidad inusual, como olas de calor, sequías, inundaciones torrenciales y tormentas severas.
Infraestructuras Críticas: Infraestructuras esenciales para el funcionamiento de la sociedad y la economía, como las de transporte, energía, agua y telecomunicaciones, cuya afectación tiene consecuencias significativas.
Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC): Marco de acción en España para integrar el cambio climático en la planificación sectorial, incluyendo las infraestructuras.
Ley de Cambio Climático y Transición Energética (2021): Ley española que establece objetivos de reducción de emisiones y promueve la adaptación al cambio climático en diversos sectores.
Directiva de Resiliencia de Infraestructuras Críticas: Normativa de la Unión Europea que obliga a los Estados miembros a adoptar estrategias para mejorar la resiliencia de sus infraestructuras esenciales.
Seopán: Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras, mencionada por su análisis de inversión en infraestructuras prioritarias.
CEDEX (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas): Organismo técnico español que realiza estudios y análisis relacionados con la ingeniería civil y el medio ambiente.
Cuencas Hidráulicas: Áreas geográficas donde el agua drena hacia un río principal, mencionadas en relación con la planificación hidrológica y la gestión de inundaciones.
Soluciones Basadas en la Naturaleza: Enfoques para abordar los desafíos ambientales que utilizan o imitan procesos naturales para proporcionar beneficios tanto para el medio ambiente como para la sociedad.
Sistemas de Saneamiento: Infraestructuras urbanas destinadas a la recogida y tratamiento de aguas residuales y pluviales.
Vías Separativas: Sistemas de saneamiento en los que las aguas residuales y las aguas pluviales se recogen y transportan por redes de tuberías separadas.
Resiliencia Estructural: Capacidad de una estructura para mantener su función y recuperarse después de ser sometida a eventos extremos o perturbaciones.
Robustez: Capacidad de una infraestructura o sistema para resistir un evento adverso sin una pérdida significativa de funcionalidad.
Rapidez (en Resiliencia): Velocidad con la que un sistema o infraestructura puede recuperarse y restaurar su funcionalidad después de una perturbación.
Análisis de Riesgos Climáticos: Evaluación de la probabilidad e impacto potencial de los eventos climáticos adversos sobre las infraestructuras.
Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres (2015-2030): Acuerdo internacional que establece un marco global para la reducción del riesgo de desastres, incluyendo la importancia de invertir en resiliencia.
Predicción y Modelos Predictivos: Uso de datos y herramientas para anticipar futuros eventos climáticos y sus posibles impactos.
Incertidumbre Profunda: Situación en la que hay una falta de conocimiento sobre las probabilidades o los posibles resultados de un evento.
Cisne Negro (Teoría): Término utilizado para describir eventos altamente improbables, de gran impacto y que solo se pueden explicar o predecir en retrospectiva.
Disponibilidad: Capacidad de una infraestructura para estar operativa y proporcionar su servicio.
Capacidad (en Infraestructura): Volumen o nivel de servicio que una infraestructura puede soportar o manejar.
Vulnerabilidad: Susceptibilidad de una infraestructura a sufrir daños o perder funcionalidad debido a un evento climático adverso.
Exposición: Grado en que una infraestructura está situada en un área propensa a eventos climáticos adversos.
Sensibilidad: Grado en que una infraestructura se ve afectada por un evento climático adverso una vez expuesta a él.
Escenarios de Cambio Climático: Proyecciones de posibles futuras condiciones climáticas basadas en diferentes supuestos sobre las emisiones de gases de efecto invernadero.
Trayectorias Socioeconómicas Compartidas (SSP): Marcos utilizados en la investigación del cambio climático para describir posibles futuros socioeconómicos y sus implicaciones para las emisiones y la adaptación.
Análisis Coste-Beneficio: Método para evaluar la rentabilidad de diferentes opciones de inversión, comparando los costos y beneficios esperados.
Gobernanza: Procesos y estructuras para tomar decisiones e implementar acciones, en este contexto, relacionadas con la resiliencia de las infraestructuras.
Inventario de Activos: Base de datos que contiene información detallada sobre las infraestructuras y sus componentes.
Sistemas de Ayuda a la Decisión: Herramientas informáticas y modelos que asisten en la toma de decisiones complejas, como la gestión de inundaciones o sequías.
Llanuras de Inundación Controlada: Áreas designadas para ser inundadas de manera planificada durante eventos de crecida para reducir el riesgo en otras zonas.
Probable Maximum Flood (PMF) / Avenida Máxima Probable: Estimación del evento de inundación más severo que es razonablemente posible en un lugar dado.
Flash Floods / Crecidas Repentinas: Inundaciones rápidas y violentas que ocurren con poca o ninguna advertencia, a menudo causadas por lluvias torrenciales intensas.
Six Sigma: Metodología de gestión de procesos que busca reducir al mínimo la probabilidad de defectos o errores.
Poka-yoke: Sistemas a prueba de errores diseñados para prevenir o detectar errores humanos.
Consorcio Administrativo: Entidad legal formada por varias administraciones públicas para coordinar y ejecutar acciones conjuntas.
Gemelos Digitales: Réplicas virtuales de sistemas o infraestructuras físicas que permiten la simulación y el análisis.
Big Data: Conjuntos de datos muy grandes y complejos que pueden ser analizados para revelar patrones y tendencias.
Ingeniería Humanitaria: Aplicación de principios y habilidades de ingeniería para abordar crisis humanitarias y promover el bienestar humano.
Estacionariedad Climática: Suposición de que las propiedades estadísticas del clima (como las distribuciones de precipitación o temperatura) permanecen constantes a lo largo del tiempo.
Análisis Probabilístico: Enfoque para evaluar la probabilidad de ocurrencia de eventos y sus posibles consecuencias.
Métodos Semiprobalísticos: Métodos de diseño estructural que utilizan factores de seguridad parciales basados en consideraciones probabilísticas.
Trayectorias Adaptativas: Secuencias de medidas de adaptación que se pueden implementar a lo largo del tiempo para hacer frente a los impactos cambiantes del cambio climático.
KPIs Financieros (Indicadores Clave de Rendimiento Financiero): Métricas utilizadas para evaluar el desempeño financiero, que pueden incorporarse en el análisis de la resiliencia de las infraestructuras.
Puerto deportivo Marina del Este. Imagen: R. Martín
Un estudio innovador, titulado «Valuation of landscape intangibles: Influence on the marina management» recientemente publicado en la prestigiosa revista Ocean and Coastal Management, aborda un tema de gran relevancia en la gestión de los puertos deportivos: la valoración económica de los intangibles paisajísticos, un factor clave pero a menudo subestimado en la planificación y sostenibilidad de las infraestructuras costeras.
La investigación, liderada por Ricardo Martín y Víctor Yepes de la Universidad Politécnica de Valencia, emplea un enfoque innovador para cuantificar cómo las características no tangibles del paisaje, como las vistas al mar, la tranquilidad y la exclusividad, influyen en el valor económico de los puertos deportivos y su entorno.
Contexto de la investigación
Las áreas costeras albergan una interacción compleja entre los elementos naturales y las actividades humanas, lo que genera paisajes únicos que combinan belleza escénica y oportunidades económicas, especialmente en sectores como el turismo náutico. Los puertos deportivos, además de ofrecer servicios para embarcaciones, actúan como puntos de entrada para descubrir el entorno costero, lo que convierte el paisaje en un activo fundamental para su gestión y rentabilidad. Sin embargo, hasta ahora no existía una metodología clara para valorar los elementos intangibles del paisaje, como las vistas o la serenidad de una ubicación, que no se transaccionan directamente en el mercado.
El propósito de esta investigación es llenar ese vacío, proporcionando un enfoque cuantitativo para medir estos intangibles paisajísticos y su impacto en el valor global de los puertos deportivos. Este trabajo se desarrolla en la Marina del Este, en La Herradura (Granada), un enclave que combina el atractivo natural del Mediterráneo con una ubicación estratégica entre montañas y el mar.
Metodología empleada
La investigación utilizó el método de precios hedónicos (HPM, por sus siglas en inglés) para estimar el valor económico de los elementos paisajísticos intangibles de la Marina del Este. Los precios hedónicos permiten desglosar el valor de una propiedad en función de atributos específicos, tanto estructurales (número de habitaciones, tamaño de la terraza, presencia de aire acondicionado) como intangibles (proximidad a la playa, vistas panorámicas al mar o a las montañas). Se recopilaron datos sobre las transacciones inmobiliarias de la zona durante el año 2023, analizando un total de 97 propiedades.
Además de las características físicas de las viviendas, se consideraron factores como la distancia al mar, la tranquilidad del entorno y la exclusividad de la zona. Estos factores, aunque no se comercializan directamente, influyen en las decisiones de compra y en el valor percibido de las propiedades.
Puerto deportivo Marina del Este. Imagen: R. Martín
Resultados
Los resultados del estudio indican que los elementos intangibles del paisaje, como las vistas al mar y la cercanía a la playa, son factores determinantes al valorar las propiedades costeras. Los compradores valoran estas características, lo que incrementa notablemente el precio de las viviendas que las cuentan. Por ejemplo, la proximidad a la playa puede aumentar el precio de una vivienda en un 0,21 % por cada 1 % de distancia reducida, y las vistas amplias al mar pueden incrementar su valor hasta en un 14 %.
El análisis reveló que los activos intangibles paisajísticos representan más de 2,4 millones de euros, lo que equivale al 7,91 % del valor total de la marina. Este valor destaca la importancia económica de los elementos intangibles, que a menudo se pasan por alto en la gestión tradicional de las infraestructuras costeras.
Implicaciones
Esta investigación tiene importantes implicaciones tanto para los gestores de los puertos deportivos como para los responsables de políticas paisajísticas. Los gestores pueden utilizar esta metodología para cuantificar el valor de los elementos intangibles del paisaje en sus decisiones de planificación y desarrollo. Si no se preservan adecuadamente, estos elementos pueden provocar una disminución en el valor del puerto deportivo, lo que afectaría tanto a su atractivo como a sus posibles ingresos.
Por otro lado, los responsables de las políticas paisajísticas y urbanísticas cuentan con este estudio como una herramienta clave para medir el impacto económico de sus decisiones sobre el entorno costero. La conservación de los paisajes y sus características intangibles no solo es esencial para preservar el atractivo turístico y el bienestar de los residentes, sino también para impulsar el desarrollo económico sostenible de las zonas costeras.
En conclusión, este estudio aporta una perspectiva novedosa sobre la importancia de los intangibles paisajísticos en la valoración y gestión de los puertos deportivos. Demostrar que estos factores influyen de manera significativa en el valor económico de estas infraestructuras abre nuevas vías para integrar la sostenibilidad y la valoración del paisaje en la toma de decisiones en el ámbito costero.
Os presento una novedad editorial sobre la gestión de costes y la producción de maquinaria de construcción. Este manual trata sobre los fundamentos de la gestión de costes y producción de la maquinaria empleada en la construcción. En él se abordan los aspectos relacionados con la selección de máquinas, su vida económica y su estructura de costes. Se introducen los conceptos básicos de disponibilidad, fiabilidad y mantenimiento de equipos, así como otros relacionados con la gestión de inventarios y de parques de maquinaria. También se analizan los aspectos fundamentales del estudio del trabajo aplicables a los equipos. Se desarrollan los conceptos relacionados con la constructividad y la constructabilidad, la medida y los incentivos a la productividad, y el fenómeno del aprendizaje. Además, se explican aspectos necesarios para el cálculo de la producción de máquinas, así como conceptos relacionados con el estudio de métodos y medición del trabajo, el cronometraje, el rendimiento y los factores de producción, entre otros. El libro se complementa con un listado de referencias, así como con numerosas cuestiones de autoevaluación y problemas resueltos que permiten al estudiante ampliar y aplicar los conocimientos desarrollados. Este manual tiene como objetivo apoyar los contenidos lectivos de los programas de los estudios de grado relacionados con la ingeniería civil, la edificación y las obras públicas. No obstante, también resulta útil en otros estudios relacionados con la ingeniería de la construcción y la minería y para aquellos profesionales que desarrollan sus tareas en estos ámbitos.
El libro tiene 254 páginas, 85 figuras y fotografías, 54 problemas resueltos, así como 149 cuestiones de autoevaluación resueltas. Los contenidos de esta publicación han sido evaluados mediante el sistema doble ciego, siguiendo el procedimiento que se recoge en: http://www.upv.es/entidades/AEUPV/info/891747normalc.html
Sobre el autor: Víctor Yepes Piqueras. Doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Catedrático de Universidad del Departamento de Ingeniería de la Construcción y Proyectos de Ingeniería Civil de la Universitat Politècnica de Valéncia. Número 1 de su promoción, ha desarrollado su vida profesional en empresas constructoras, en el sector público y en el ámbito universitario. Es investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología del Hormigón (ICITECH) y profesor visitante en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha sido director académico del Máster Universitario en Ingeniería del Hormigón (acreditado con el sello EUR-ACE). Imparte docencia en asignaturas de grado y posgrado relacionadas con procedimientos de construcción y gestión de obras, calidad e innovación, modelos predictivos y optimización en la ingeniería. Sus líneas de investigación actuales se centran en la optimización multiobjetivo, la sostenibilidad y el análisis de ciclo de vida de puentes y estructuras de hormigón.
Acaban de publicarnos un artículo en la revista Land, indexada en el JCR. En este caso, se ha considerado la influencia mutua entre el paisaje y la gestión de los puertos deportivos. El trabajo se enmarca en el proyecto de investigación HYDELIFE, que dirijo como investigador principal en la Universitat Politècnica de València.
Los puertos deportivos son elementos marítimos vinculados al turismo náutico. La contemplación de un entorno agradable adquiere gran importancia para la consecución de este carácter de ocio. El Convenio Europeo del Paisaje reconoce la necesidad de integrar el paisaje en las políticas de planificación. Así, los procesos de toma de decisiones de la gestión del puerto deportivo deberían reflejar esta conciencia del paisaje. Sin embargo, la evaluación del paisaje no se ha considerado debidamente, a pesar de su importancia. Esta investigación intenta introducir un marco inicial para evaluar esta influencia, destacando los puntos fuertes y débiles de los distintos temas. Para ello, se valoraron los elementos más significativos de la gestión del puerto deportivo relacionados con el paisaje, tanto desde la perspectiva de la gestión como desde la del paisaje. Se utilizaron dos paneles de expertos de España: 23 evaluaron los elementos mencionados siguiendo el método Delphi y 17 ponderaron las principales actividades de gestión utilizando el DHP. Los resultados muestran una falta de preocupación por el paisaje. Los gestores tienden a considerar las condiciones físicas, mientras que las subjetivas quedan relegadas a un segundo plano. En este sentido, esta metodología constituye la primera etapa de la relación paisaje/gestión, ayudando a los gestores a identificar los principales temas y a priorizar las acciones relacionadas.
Abstract:
Marinas are maritime facilities associated with nautical tourism. The contemplation of pleasant surroundings is of great importance in achieving this leisurely character. The European Landscape Convention emphasises the need to integrate landscape into planning policies. Thus, the marina’s management decision-making processes should reflect this awareness of the landscape. However, the landscape evaluation has not been appropriately considered despite its importance. This research introduces an initial framework to evaluate this influence, highlighting the strengths and weaknesses of the different subjects. For this purpose, the most significant elements of marina management related to the landscape were rated from both management and landscape perspectives. Two expert panels from Spain were used: 23 experts evaluated the above elements following the Delphi method, and 17 weighted the main management activities using DHP. Results show a lack of concern for the landscape. Managers tend to consider physical conditions, whereas subjective conditions are relegated to the background. In this respect, this methodology provides the first stage for the landscape/management relationship, helping managers identify the main topics and prioritize related actions.
Keywords:
Landscape; marinas; port management; Delphi method; AHP method; DHP method
Acaban de publicarnos un artículo en la revista Land, revista indexada en el JCR. En este caso se ha realizado un análisis del estado del arte respecto a la gestión de los puertos deportivos teniendo en cuenta su incidencia en el paisaje. El trabajo se enmarca dentro del proyecto de investigación HYDELIFE que dirijo como investigador principal en la Universitat Politècnica de València.
Se sabe que los puertos deportivos son elementos relacionados con el turismo náutico. Sin embargo, la responsabilidad de los gestores no reside únicamente en la prestación de los servicios que requieren las embarcaciones, las tripulaciones y los visitantes. Por ello, una gestión eficaz debe incluir otros factores, pues los puertos deportivos se encarnan en un espacio singular, con vínculos con la naturaleza diversa. El paisaje, conocido como la relación entre las personas y su entorno, representa un conjunto de estos vínculos. En este artículo, intentamos profundizar en la gestión de los puertos deportivos y el paisaje. En primer lugar, se ha realizado una exploración específica de las principales cuestiones relacionadas con la gestión de los puertos deportivos. En segundo lugar, a partir de los puntos anteriores, se realizó una criba desde el punto de vista del paisaje con el objetivo de establecer qué elementos de la gestión de los puertos deportivos son significativos a la hora de abordar el paisaje. Los resultados indicaron que existe una preocupación por los aspectos ambientales, en concreto, por las cuestiones relacionadas con la contaminación marina y la calidad del agua. Sin embargo, la determinación de las principales cuestiones relacionadas con la gestión, valoradas desde una perspectiva paisajística, puede proporcionar los principales temas que deben abordarse en los procesos de toma de decisiones, incorporando la dimensión paisajística. Así, hemos intentado comprender y debatir cómo debe considerarse el paisaje en la gestión de los puertos deportivos como una ventaja competitiva potencial.
Abstract:
Marinas are known to be features related to nautical tourism. Nevertheless, the responsibility of managers does not lie solely on providing accurate services to boats, seafarers and visitors. Thus, an effective management should include other factors, because marinas are embodied in a singular space, with links to diverse nature. Landscape, known as the relationship between people and their environment, represents a set of these links. In this paper, we attempt to delve into the marina management and landscape. Firstly, a targeted exploration of the main issues related to the management of marinas was accomplished. Secondly, based on the previous items, a screening was carried out from a landscape viewpoint with the aim to stablish which elements of marina’s management are significant when tackling landscape. The results indicated that there is a concern with environmental aspects, specifically, on issues related to marine pollution and water quality. However, the determination of the main management-related issues, valued from a landscape perspective, may provide the main issues that need to be addressed in decision-making processes, incorporating the landscape dimension. Thus, we have attempted to understand and discuss how the landscape should be considered in marina management as a potential competitive advantage.