El futuro de nuestros puentes. IA, resiliencia y la nueva frontera de la infraestructura

Erguidos como centinelas de nuestra conectividad, los puentes constituyen la columna vertebral de la civilización moderna. Sin embargo, tras su imponente fisonomía de acero y hormigón se esconde una crisis silenciosa: el envejecimiento de una infraestructura crítica sometida a cargas de tráfico y embates climáticos para los que nunca fue diseñada. Mantener operativas estas arterias ya no es una labor que pueda encomendarse únicamente al martillo de inspección y al ojo humano, sino que requiere una transformación tecnológica.

La conferencia IABMAS 2024, celebrada en Copenhague, se ha convertido en el epicentro de esta transformación. En ella, la ingeniería civil ha dejado de ser una disciplina puramente física para abrazar una narrativa de datos, algoritmos y robótica avanzada, y redefinir el límite entre lo que consideramos una estructura inerte y un sistema inteligente capaz de «comunicar» su estado de salud.

La IA que «escucha» el cansancio de los puentes.

Uno de los hitos más fascinantes presentados por Sadeghi Eshkevari y su equipo es el uso de redes neuronales profundas (DNN, por sus siglas en inglés) para estimar la fatiga estructural. En ingeniería tradicional, la deformación de un material es el «patrón oro» para evaluar su vida útil, pero su medición requiere sensores costosos y difíciles de mantener.

La solución contraintuitiva consiste en la detección indirecta de la deformación mediante IA. Mientras que la aceleración mide la vibración global de la estructura y la deformación mide la alteración interna de la materia, la IA de Eshkevari logra vincular ambas fenomenologías sin contacto físico directo. La clave reside en la arquitectura del modelo, que emplea capas de autoatención (self-attention layers). Estas capas no solo filtran el ruido, sino que también permiten que el algoritmo valore la importancia de distintos puntos de datos a lo largo del tiempo, lo que demuestra una gran robustez frente a las incertidumbres operativas, las fluctuaciones térmicas y las interferencias del tráfico real.

El puente que se negó a caer: lecciones del puente de Vecht.

Para salvar una infraestructura, a veces es necesario comprender su agonía. Los investigadores Ensink, Lantsoght y Hendriks llevaron a cabo un experimento de colapso controlado en el puente Vecht, una estructura de 1962 en los Países Bajos del tipo «viga en T» (post-tensioned concrete slab-between-girder).

El resultado supuso un jarro de agua fría para los modelos teóricos conservadores, ya que el puente demostró tener una capacidad de carga drásticamente superior a la calculada. ¿La razón? Mecanismos de resistencia «ocultos», como la acción de membrana compresiva (compressive membrane action), un fenómeno en el que la geometría de la estructura genera fuerzas internas de compresión que refuerzan el sistema desde el interior. Según los autores:

«Se espera que estos resultados experimentales sirvan de base para desarrollar mejores métodos de evaluación de puentes de vigas y losas en todo el mundo».

Este hallazgo es trascendental, ya que nos permite evitar la demolición innecesaria de puentes que, sobre el papel, deberían haber fallado, pero que, en la práctica, poseen reservas de seguridad insospechadas.

Digitalización frente a sostenibilidad: una distinción necesaria.

En la euforia de la transformación digital, tendemos a confundir los medios con los fines. El profesor Joan Ramon Casas (2026) propone una distinción intelectualmente rigurosa: la sostenibilidad es una necesidad social, mientras que la digitalización es solo una herramienta.

Un sistema de gestión de puentes (BMS, por sus siglas en inglés) no es, por sí solo, sostenible por ser digital. La sostenibilidad real exige optimizar el ciclo de vida y reducir la huella de carbono, algo que solo puede lograr la tecnología, guiada por el discernimiento. Casas enfatiza que la idea de un sistema totalmente automatizado es peligrosa, ya que la clave está en el binomio técnico-humano.

«Una mezcla armoniosa de la tecnología proporcionada por la herramienta (digitalización) y el juicio humano, aportado por la educación y la experiencia en el campo de los puentes (bagaje profesional), es esencial».

Inspección robótica: más allá del ojo humano.

La inspección de puentes está dejando atrás la subjetividad del ojo humano para entrar en la era de la precisión quirúrgica. Los equipos de Alqurashi y de Wang han presentado avances disruptivos mediante vehículos terrestres no tripulados (UGV), pero con enfoques complementarios que marcarán el futuro de la gestión.

  • Tomografía por ultrasonido y termografía: Alqurashi utiliza la termografía infrarroja para realizar escaneos rápidos a gran escala e identificar regiones «sospechosas» que luego se analizan mediante tomografía por ultrasonido para determinar con precisión la profundidad de las delaminaciones y los desprendimientos (spalling).
  • Mapeo 3D basado en LiDAR: Wang aborda el desafío que plantean las vigas de cajón de sección variable. Su sistema utiliza LiDAR para la navegación autónoma y la planificación de tareas en entornos en los que la oclusión de las señales hace que la inspección humana resulte casi imposible.

La IA procesa estos datos en tiempo real, localizando defectos con coordenadas globales precisas y eliminando el error y la lentitud del procesamiento manual.

El precio de la belleza: la estética en la ingeniería a gran escala.

Según Tang, la ingeniería no puede desvincularse del arte. No obstante, la estética plantea un dilema de realismo económico. Tang distingue entre los puentes de gran envergadura, que a menudo se encuentran en entornos remotos donde la elegancia debe emanar de la pura eficiencia estructural, y los puentes urbanos, que deben dialogar con la arquitectura circundante.

La cuestión no es solo el sobrecoste de la construcción, sino también la mayor propensión al mantenimiento más complejo. La belleza es una inversión social, pero Tang advierte que los diseñadores deben abordarla con cautela y realismo, ya que el propósito primordial sigue siendo la movilidad segura y eficiente.

Puentes ante el «Apocalipsis»: resiliencia ante el cambio climático.

La infraestructura moderna ya no se diseña solo para el tráfico, sino para garantizar la supervivencia en un entorno hostil. La resiliencia ha pasado de ser un concepto abstracto a una metodología de cálculo prioritaria.

  • Autómatas celulares y corrosión: Nava, D’Iorio y Biondini han desarrollado modelos de autómatas celulares no estacionarios para simular cómo la corrosión por cloruros se acelera ante las nuevas fluctuaciones de temperatura y humedad derivadas del cambio climático.
  • Análisis de opciones reales (ROA): Kim, Yang y Frangopol proponen el uso del ROA para optimizar el momento de los refuerzos sísmicos, lo que permite a las agencias decidir cuándo intervenir en función de la valoración de los beneficios acumulados y de los riesgos futuros.
  • Hidrodinámica y socavación: El trabajo de Arora y Banerjee se centra en las fuerzas hidrodinámicas en las inundaciones extremas y demuestra que el refuerzo de la superestructura es la única manera de garantizar la supervivencia de los puentes antiguos frente a las crecidas violentas.

Ishibashi et al. aportan un detalle crucial: el cambio de paradigma hacia la resiliencia de la red. A veces, la estrategia más eficaz no consiste en reforzar cada columna, sino en prever el despliegue de vigas de puentes temporales prealmacenadas para restablecer la funcionalidad del transporte tras un desastre. Lo importante no es la invulnerabilidad de un solo puente, sino la capacidad del sistema para no colapsar en su conjunto.

Conclusión: hacia una infraestructura que aprende y se adapta.

Hemos cruzado el umbral hacia una era en la que el mantenimiento de puentes se basa en datos y en previsiones. La infraestructura del mañana será un sistema que aprende de sus vibraciones, que se cartografía mediante robots y que se gestiona desde la perspectiva de la sostenibilidad ética. No obstante, este despliegue tecnológico no sustituye al ingeniero, sino que aumenta su responsabilidad.

Ante la magnitud de la crisis de infraestructuras a la que nos enfrentamos, ya no se trata de si la tecnología es fiable, sino de si podemos permitirnos no confiar en la vigilancia invisible de los algoritmos para garantizar la seguridad de nuestras ciudades.

En esta conversación podemos escuchar algunas de las ideas más interesantes sobre este tema.

El siguiente vídeo resume bien los conceptos clave tratados aquí.

The_Digital_Bridge_Blueprint

Referencia:

Jensen, J. S., Frangopol, D. M., Schmidt, J. W., & Tsompanakis, Y. (2026). Advances in bridge maintenance, safety, management, digitalisation and sustainabilityStructure and Infrastructure Engineering, 1–6. https://doi.org/10.1080/15732479.2026.2665704

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Fazlur Rahman Khan: el ingeniero que reinventó los rascacielos

Fazlur Rahman Khan (1929-1982). https://en.wikipedia.org/wiki/Fazlur_Rahman_Khan

Fazlur Rahman Khan nació el 3 de abril de 1929 en Dhaka, que entonces formaba parte del Raj británico y hoy es la capital de Bangladés. Provenía de una familia bengalí musulmana: su padre, Khan Bahadur Abdur Rahman Khan, destacó como profesor, y su madre, Khadijah Khatun, pertenecía a una familia zamindar. Durante su infancia en una ciudad con construcciones modestas, comenzó a desarrollar una sensibilidad por el entorno construido que marcaría su carrera.

Tras completar sus estudios secundarios en el Armanitola Government High School, se graduó con honores en 1950 en el Bengal Engineering College, que por entonces estaba adscrito a la Universidad de Dhaka. En 1952, gracias a una beca Fulbright y con el apoyo del Gobierno de Pakistán, se trasladó a Estados Unidos para estudiar en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. En tan solo tres años, obtuvo dos másteres y un doctorado en Ingeniería Estructural, centrando su tesis en el estudio de vigas pretensadas de hormigón.

En 1955 se incorporó a Skidmore, Owings & Merrill (SOM), una de las firmas de arquitectura e ingeniería más prestigiosas de Estados Unidos, con sede en Chicago. Allí entabló una colaboración clave con el arquitecto Bruce Graham. Su ascenso fue rápido: en 1966 fue nombrado socio y en 1970 alcanzó el rango de socio general. Trabajó en SOM durante toda su vida profesional, excepto por una breve interrupción.

John Hancock Center. https://en.wikipedia.org/

En esa etapa, Khan revolucionó el diseño de rascacielos al dejar de depender de las estructuras de acero convencionales. Inspirándose en la resistencia del bambú, ideó el concepto estructural de «tubo», que convertía las fachadas en elementos portantes. Este enfoque aumentó la eficiencia frente a cargas laterales, como el viento o los seísmos, y redujo la necesidad de materiales y el espacio interior necesario. Desarrolló distintas variantes del sistema: el tubo enmarcado, el tubo-en-tubo, el tubo agrupado y el tubo diagonalizado.

El primer edificio en incorporar esta tecnología fue el DeWitt-Chestnut Apartments (actualmente Plaza on DeWitt), en Chicago, concluido en 1963. En 1965, aplicó por primera vez el sistema de tubo con celosía en la estructura del John Hancock Center, logrando reducir notablemente el uso de acero en comparación con edificaciones anteriores, como el Empire State. En 1973, la Willis Tower (anteriormente Sears Tower) llevó su innovación aún más lejos al emplear el sistema de tubos agrupados, con los que se alcanzaron los 442 metros de altura con una estructura compuesta por nueve módulos unidos.

 

Willis Tower. https://en.wikipedia.org/

Además, Khan implementó el sistema tubo-en-tubo en el One Shell Plaza y el sistema de interacción marco-muro cortante en el Brunswick Building. También introdujo estructuras con arriostramientos y vigas de traspaso en edificios como la BHP House y el First Wisconsin Center, que resultan especialmente útiles en edificios de altura media.

Fue pionero en el uso de tecnologías de cálculo estructural por ordenador. Convenció a SOM de invertir en un mainframe y se encargó personalmente de programar tanto los cálculos como los dibujos técnicos, situando a la empresa a la vanguardia del diseño asistido por ordenador. También promovió el uso de prefabricados y hormigón ligero en edificios altos.

Durante los años setenta, su trabajo fue ampliamente reconocido. Recibió la Medalla Wason del American Concrete Institute (1971), el Thomas Middlebrooks Award (1972), el Alfred Lindau Award (1973), la Kimbrough Medal del American Institute of Steel Construction (1973) y la medalla Oscar Faber de la Institution of Structural Engineers de Londres (1973). Ese mismo año ingresó en la Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos. En 1972, Engineering News-Record lo reconoció como «Hombre del Año» y lo incluyó cinco veces entre las figuras más influyentes del sector. Recibió doctorados honoris causa de las universidades Northwestern, Lehigh y ETH Zúrich.

En 1977 obtuvo el premio Ernest Howard de la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles (ASCE). En 1981, diseñó la terminal del Hajj del Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz, en Arabia Saudí, que cuenta con cubiertas tensadas tipo tienda, lo que impulsó el uso de tejidos estructurales. También participó en proyectos como la Universidad Rey Abdulaziz, la Academia de la Fuerza Aérea de EE. UU. en Colorado Springs y el estadio Hubert H. Humphrey Metrodome de Mineápolis.

En sus últimos años desarrolló, junto al ingeniero Mark Fintel, conceptos pioneros para la protección sísmica de edificios mediante mecanismos de absorción de energía, que son el antecedente directo de los actuales sistemas de aislamiento sísmico.

El 27 de marzo de 1982, durante un viaje a Yeda (Arabia Saudí), Khan falleció de un infarto a la edad de 52 años. En ese momento era socio general de SOM. Su cuerpo fue trasladado a Estados Unidos y enterrado en el cementerio Graceland de Chicago. Su muerte supuso una gran pérdida para la ingeniería estructural, pero su legado perdura y sigue creciendo.

Tras su fallecimiento, continuaron los reconocimientos. En 1983 recibió el International Award of Merit in Structural Engineering de la IABSE y el AIA Institute Honor del American Institute of Architects. En 1987 fue galardonado con el John Parmer Award de la Asociación de Ingenieros Estructurales de Illinois y, en 2006, ingresó en el Salón de la Fama de la Ingeniería de Illinois.

El Consejo de Edificios Altos y Habitat Urbano instituyó la Medalla a la Trayectoria Fazlur Khan y estableció la cátedra Fazlur Rahman Khan Endowed Chair en la Universidad de Lehigh, actualmente ocupada por el profesor Dan Frangopol. Estas iniciativas promueven la investigación y la formación en arquitectura e ingeniería estructural.

En 2009, en su discurso en la Universidad de El Cairo, el presidente Barack Obama mencionó a Khan como ejemplo del legado de los ciudadanos musulmanes en Estados Unidos. En 2017, Google le dedicó un Doodle con motivo de su 88.º aniversario. En 2021, la directora Laila Kazmi inició la producción del documental Reaching New Heights: Fazlur Rahman Khan and the Skyscraper, con el apoyo de ITVS y la productora Kazbar Media.

Khan redefinió la forma de concebir los rascacielos. Gracias a su innovación estructural, fue posible construir edificios más altos, seguros, económicos y habitables. Entre sus principales aportaciones técnicas destacan:

  • Tubo enmarcado: estructura perimetral rígida que actúa como un gran tubo vertical anclado en la base. Permite una gran eficiencia ante cargas laterales. Ejemplo: World Trade Center (1973).

  • Tubo-en-tubo: combina un núcleo interno resistente con una estructura perimetral conectada por los forjados. Aumenta la rigidez global.

  • Tubos agrupados: sistema compuesto por varios tubos verticales unidos que forman una única estructura, como la Willis Tower (1975).

  • Tubo diagonalizado: incorpora diagonales visibles en fachada, que refuerzan el conjunto y generan una estética singular. Ejemplo: John Hancock Center (1970).

Más allá de la técnica, Khan fue un pensador ético y humanista. Durante la guerra de independencia de Bangladés en 1971, fundó el Movimiento por la Liberación de su país en Estados Unidos. También fue un puente entre ingeniería y arquitectura, defendiendo un enfoque integral y sensible al contexto.

Su hija, Yasmin Sabina Khan, le rindió homenaje con el libro Engineering Architecture: the Vision of Fazlur R. Khan (2004), un testimonio tanto técnico como humano. Como escribió Engineering News-Record en su obituario: “El consuelo es que sus estructuras seguirán en pie durante años, y sus ideas nunca morirán”.

Khan también hizo importantes contribuciones académicas. Entre sus publicaciones más influyentes figuran:

  • Computer Design of 100-Story John Hancock Center (1966)

  • On Some Special Problems of Analysis and Design of Shear Wall Structures (1966)

  • 100-Story John Hancock Center in Chicago – A Case Study of the Design Process (1972)

  • New Structural Systems for Tall Buildings and their Scale Effects on Cities (1974)

El ingeniero alemán Werner Sobek lo describió como «la vanguardia de la segunda escuela de Chicago», una corriente que integró de forma ejemplar la eficiencia estructural con la expresión arquitectónica.

En definitiva, Fazlur Rahman Khan no solo transformó la forma de construir en altura, sino que también cambió la manera de entender la arquitectura desde la ingeniería. Su vida fue una lección de innovación, compromiso y visión. Sus edificios, en pie en todo el mundo, siguen hablándonos hoy de su genialidad.

Os dejo un vídeo sobre este ilustre ingeniero (en inglés).

Esto me suena… Puente de Rande

Puente de Rande. Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Puente_de_Rande_Pontevedra_Espa%C3%B1a.JPG

Os dejo en esta presentación una nueva entrevista que me ha realizado el periodista David Sierra Pereira, sobre temas de ingeniería, en el programa Esto me suena, de Radio Nacional de España. Como ya he comentado en alguna entrada anterior, la labor de divulgación de las ciencias, y en particular de la ingeniería, resulta una tarea agradable y enriquecedora.

La entrevista, en este caso, se ha centrado en comentar el premio que ha recibido la remodelación del puente de Rande por parte de la Asociación Internacional de Puentes e Ingeniería Estructural (IABSE). Esta asociación, formada por más de 100 países, destaca en la presentación su premio que “teniendo en cuenta los aspectos técnicos, estéticos y económicos, la solución más favorable encontrada y desarrollada fue un proyecto de ampliación que consiste en dos cubiertas externas nuevas ubicadas a lo largo de ambos lados de la cubierta existente junto a los muelles principales”. La reforma aumentó la capacidad de la carretera y se mejoró la resistencia estructural del puente existente, pero se aprovechó para mejorar el comportamiento dinámico. Este sistema ha permitido el trabajo de ampliación del sin interrumpir el tráfico en el puente existente y afectar el estuario de Vigo, una zona muy valiosa desde una perspectiva ambiental y paisajística natural. En el caso del puente de Rande, el propietario es el Ministerio de Fomento, que ha trabajado en colaboración con AUDASA, MC2 Estudio de Ingeniería, Manuel Juliá Vilardell, UTE Dragados y Grupo Puentes.

Tener la oportunidad de comunicar aspectos de nuestra profesión a más de 300.000 oyentes supone todo un reto, más si lo que se busca es transmitir de forma sencilla y para todo el mundo, aspectos técnicos que, a veces, solo somos capaces de hacerlo con colegas o estudiantes. Insisto, todo un reto y una oportunidad que se agradece.

Pues de todo ello hablamos el pasado lunes 10 de junio de 2019. Os dejo la entrevista, realizada en directo. Espero que os guste.

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Workshop on Bridge Design 2016

work-shoEl grupo español de la International Association for Bridge and Structural Engineering (IABSE) y la Escuela de Ingenieros de Caminos de la Universitat Politècnica de València organizan el taller/concurso de diseño de puentes “Workshop on Bridge Design 2016” el próximo 18 de noviembre.

El evento consiste en:

  • Un ciclo de conferencias y una mesa redonda con destacados proyectistas de puentes y estructuras singulares en la sesión de mañana. Las conferencias impartidas serán:

– S. Monleón y C. Lázaro “Recent experiences of intervention on historical bridges”.

– D. Knight “Moving bridges – collaboration and design”.

– F. Ibáñez “Nordic design made in Spain in the field of bridges and building structures”

– E.· McCann “Engineering alchemy – An examination of the real but surprising ingredients of great projects”.

  • Un taller en la sesión de tarde relacionado con el diseño de la pasarela peatonal objeto de concurso. El taller contará con la participación de los conferenciantes de la mañana y con otros profesionales de reconocido prestigio. Además, en la tarde del 17 de noviembre está prevista una visita guiada a diferentes puentes del río Turia que incluye una visita al emplazamiento de la pasarela del concurso.

 Información detallada y el formulario de inscripción pueden encontrarse en:

El evento podrá seguirse on-line a través de un enlace que se difundirá en su momento y a través del hashtag: #WoBD2016  y será una oportunidad única para conocer y contactar directamente con destacados profesionales del ámbito de las estructuras.

Pincha aquí para descargar

La visión personal de Javier Manterola de los puentes

ManterolaEl Grupo Español de IABSE (International Association for Bridge and Structural Engineering) organizó, en colaboración con la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid – UPM, el Workshop on Bridge Design 2015, WoBD2015. Gracia a ello tenemos la ocasión de poder escuchar a Javier Manterola dando su visión personal sobre los puentes. Espero que os guste el vídeo.