La barca de Lambot, el “Antecessor” del hormigón armado

Lambot
Barca de Lambot

Seguimos con este post otro anterior en el que nos preguntábamos por el origen del cemento artificial. Aquí vamos a dedicar unos minutos a recordar el origen del hormigón armado. Como suele suceder, siempre existe un pionero que se adelanta a su tiempo y un empresario que pone en marcha el negocio. Aquí los dos personajes serán Lambot y Monier, ambos franceses.

La Exposición Universal de Paris de 1855 trajo consigo la presentación de una barca de carcasa metálica recubierto por un hormigón de cal hidráulica. Tenía 4 m de largo, 1.30 m de ancho y un espesor de sólo 4 cm. Este invento se construyó unos años antes, en 1848, por un francés llamado Jean-Louis Lambot (1814-1887) con la idea de utilizarlo en un lago existente de su propiedad en Miraval, al sur de Francia. Lambot se dedicó a la agricultura en la casa de su familia y en 1845 ya hizo un depósito y unas cajas de naranjas con malla recubierta de cemento y otros elementos para mobiliaria de jardín. No pasó de ser una anécdota, pero fue la primera vez que se aplicaron armaduras o flejes de hierro embebidos en el hormigón para intentar subsanar la escasa resistencia a la tracción del hormigón. Con todo, lo que realmente quería nuestro inventor era una malla de almabres trenzados que sirviera de estructura a sus creaciones, aunque se le ocurrió utilizar el cemento -material de moda- como recubrimiento para darle forma, impermeabilidad y rigidez. A este material le llamó “ferciment“, y desde luego, fue el “homo antecessor” del hormigón armado que hoy día conocemos.

¡Una barca fue el inicio del hormigón armado! Este inquieto inventor describió este nuevo material en 1856 en una patente que desarrolló en Bélgica: “un material de construcción para ser usado como substituto de la madera en construcción naval y arquitectónica y también para propósitos domésticos donde quiera evitarse la humedad“. Sin embargo su invento no tuvo el éxito esperado, Lambot no tenía madera de empresario y al final se ocupó en atender las necesidades de su finca agrícola.

Jean-Louis Lambot (1814-1887)

Es curioso mencionar que, en Estados Unidos, los estudiantes de ingeniería recuerdan el origen de este nuevo material organizando competiciones de carreras en lagos, pero con barcas cuyo diseño hidrodinámico y la construcción de las mismas con esta mezcla cementosa, la deben realizar los propios estudiantes.

Sin embargo, fue el jardinero parisino Joseph Monier quien en 1849 acabó de inventar este nuevo material al emplearlo en macetas a las que diponía unos alambres a modo de cerchos para evitar que la tracción provocada por el crecimiento de las raíces de las plantas las rompiese. En 1867 obtuvo la primera patente de estas macetas que luego extendió a otros elementos como tuberías, depósitos, paneles de fachadas, puentes, traviesas, etc. Se puede decir que fue el primero en tener el olfato comercial para explotar sus inventos. Lo que es cierto es que es francés el invento de poner armaduras al hormigón para conseguir un nuevo material que combina lo mejor de cada uno de ellos: el hormigón armado.

Joseph Monier (1823-1906)