Nuevos criterios de ANECA para la acreditación de profesores titulares y catedráticos de universidad

En el día de hoy, 20 de marzo de 2024, ANECA ha publicado los nuevos criterios para la acreditación de profesores titulares y catedráticos de universidad.

Es un tema que me afecta directamente, pues en este momento soy el Secretario de la Comisión 15 Ingeniería Civil. Aunque es difícil acertar con este tipo de criterios, parece ser que son las nuevas reglas de juego. Espero que se mantengan cierto tiempo para no desviar los esfuerzos de la comunidad docente universitaria. Os paso el preámbulo del documento publicado:

La evaluación de méritos y competencias para la acreditación estatal a los cuerpos docentes universitarios se realizará de acuerdo con el Procedimiento desarrollado por ANECA en aplicación del Real Decreto 678/2023, de 18 de julio. Deberá presentarse un currículo abreviado, en el que se reflejarán las aportaciones más relevantes de la actividad investigadora, incluyendo la de transferencia e intercambio del conocimiento, de la actividad docente, y de la actividad profesional, en su caso. Para la acreditación a Catedrática o Catedrático de Universidad (CU) deben reflejarse en el CV, además, los méritos y competencias de liderazgo.

La evaluación se basará en la selección de contribuciones y en la narrativa sobre su calidad, relevancia e impacto aportadas por la persona solicitante. Con la finalidad de ayudar a realizar una autoevaluación a las personas solicitantes, se concretan algunas valoraciones cuantitativas orientativas de los distintos apartados y se explicitan los indicios cualitativos que tomarán en consideración las comisiones para emitir su juicio técnico.

El resultado de la evaluación será favorable o desfavorable. Será favorable cuando el solicitante obtenga la suficiencia, entendida como un mínimo de 50 puntos sobre los 100 posibles, en cada uno de los bloques establecidos: actividad investigadora, de transferencia e intercambio del conocimiento, actividad docente y, para la acreditación a CU, liderazgo. Los mínimos expresados en cada tabla son imprescindibles para poder conseguir la acreditación correspondiente. La suficiencia en actividad profesional referida en el Bloque 4 solo será necesaria para la acreditación en las áreas clínicas de Ciencias de la Salud.

En la acreditación a Profesora o Profesor Titular de Universidad (PTU), para obtener una evaluación favorable será necesario alcanzar la suficiencia investigadora, incluyendo la actividad de transferencia e intercambio del conocimiento, la suficiencia docente y, en el caso de las áreas clínicas de Ciencias de la Salud, la suficiencia en la actividad profesional. En la acreditación a CU, para obtener una evaluación favorable será necesario alcanzar la suficiencia investigadora, incluyendo la actividad de transferencia e intercambio del conocimiento, la suficiencia docente, la suficiencia en liderazgo y, en el caso de las áreas clínicas de Ciencias de la Salud, la suficiencia en la actividad profesional.

Para ambos cuerpos, las personas solicitantes que hayan desarrollado su carrera principalmente en una institución no universitaria dedicada a la investigación, o en una universidad extranjera en la que el cómputo y los instrumentos de medición de la calidad de la actividad docente resulten difíciles de trasladar al sistema español, podrán obtener la acreditación sin necesidad de cumplir con el conjunto de los méritos y competencias de actividad docente siempre que acrediten resultados de investigación excepcionales, esto es, cuando hayan obtenido financiación del Consejo Europeo de Investigación (ERC) en sus programas de excelencia investigadora Starting Grant, Consolidator Grant, Advanced Grant o Synergy Grant, o en otras convocatorias competitivas individuales internacionales de prestigio y tasa de concesión comparables a las de estos programas.

En el caso de Profesoras y Profesores Titulares de Escuela Universitaria, la acreditación a PTU se hará conforme a la disposición adicional tercera del Real Decreto 678/2023, de 18 de julio, entendiéndose que justifican una trayectoria excelente en actividad docente quienes obtengan, en el Bloque 2, 90 puntos o más. Las mismas reglas se aplicarán en el supuesto previsto por la disposición adicional quinta del real decreto para las Profesoras y los Profesores estables o permanentes de los centros de titularidad pública de enseñanza superior (INEF).

Las Comisiones, en la aplicación de estos criterios y como se explicita en los apartados siguientes, se ajustarán en todo caso a lo establecido por la Resolución de la Directora de ANECA, de 28 de febrero de 2024, por la que se hacen públicos los criterios para garantizar que la igualdad, la conciliación y la inclusión sean efectivas en las evaluaciones del profesorado universitario y del personal investigador. Con carácter general, las comisiones tendrán en cuenta y valorarán —cuando se justifiquen adecuadamente— las situaciones especiales que afecten a criterios de evaluación de difícil cumplimiento para personas con discapacidad.

Para aquellos de vosotros que os interese, os dejo el documento para su descarga.

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Lean Higher Education: eliminar desperdicios en la educación universitaria

He de agradecer a Alfonso González Hermoso de Mendoza la oportunidad que me brindó de ofrecer mi visión sobre los títulos universitarios y la nueva burocracia generada para acreditar dichos títulos. Esta invitación fue fruto del seminario que impartí en la Universidad de Alicante sobre los resultados de aprendizaje.

Este artículo se ha publicado en Espacios de Educación Superior bajo el título: La filosofía Lean aplicada a la gestión de los títulos universitarios. Cómo incrementar el valor añadido en la educación superior eliminando la burocracia. Os dejo el artículo completo por si os resulta de interés.

“Estuve a principios de julio en la Universidad de Alicante impartiendo una charla sobre los resultados de aprendizaje en el ámbito universitario. Fue una experiencia enriquecedora, pues me permitió conocer de primera mano algunas opiniones sobre el nuevo enfoque que se está desarrollando en torno a la enseñanza de grados y másteres. Nos encontramos ante un cambio de paradigma, impulsado por Bolonia, que busca centrar el proceso de aprendizaje en el estudiante y propone garantizar la calidad de los títulos universitarios.

En efecto, el aseguramiento de la calidad de la enseñanza pasa por establecer un sistema de gestión que impulse la mejora continua. Se basa en procesos y evidencias que permiten una auditoría externa que avale la calidad. Aspectos como el contrato-programa, la definición de resultados de aprendizaje, el sistema común de créditos (ECTS), entre otros, permiten establecer un sistema de aseguramiento de la calidad que, por desgracia, conlleva un incremento desmesurado de la burocracia necesaria, lo que aleja al profesorado de los objetivos últimos del proceso de aprendizaje.

Una pequeña encuesta realizada en dicha charla apuntaba a que los profesores opinaban que la universidad debe centrarse en el estudiante y que es necesario asegurar la calidad de los títulos universitarios mediante su acreditación. Sin embargo, su opinión era contraria a la necesidad de tanta burocracia que conlleva dicha acreditación. Este problema no es exclusivo del ámbito universitario, sino que es habitual en cualquier tipo de organización. Así, muchas empresas tienen certificado su sistema de gestión de calidad mediante la norma ISO 9001, pero ello supone para ellas una carga administrativa costosa. En demasiadas ocasiones, en el mes anterior a la auditoría, encontramos a todo el mundo rellenando papeles y preparando evidencias para superar el examen periódico al que se ven sometidos. Es decir, existe un alejamiento real entre la calidad del sistema de gestión y la realidad de la organización. Lo más sangrante es que aquellas organizaciones que cuenten con un buen equipo dedicado al papeleo pueden enfrentarse a una auditoría de una certificación mejor que otras, independientemente de la excelencia de la organización. Lo mismo puede pasar con la acreditación de los títulos universitarios.

Un paso más allá del aseguramiento de la gestión está la gestión estratégica de la calidad, llamada en algunos foros “Calidad Total”. En este escalón de madurez, la calidad se integra en la gestión cotidiana de la organización. La preocupación no es solo la satisfacción del cliente, sino también la de todos los grupos de interés. Esta filosofía podría aplicarse a la universidad, donde los interesados son los estudiantes, los profesores, el personal de administración y servicios y, como no, la propia sociedad, entre otros muchos.

En este escalón de madurez, lo importante es incorporar valor añadido a nuestros procesos, no solo para los clientes, sino también para todos los grupos de interés. Bolonia incide en situar al estudiante en el foco del proceso, pero no habría que olvidar al resto de agentes que participan o se benefician de las actividades desarrolladas en los campus.

La filosofía “Lean”, muy presente en empresas como Toyota, busca eliminar todo tipo de desperdicios, es decir, procesos o actividades que no aportan valor añadido al cliente. En el ámbito universitario, Lean debería definir el valor deseado para cada grupo de interés, identificar las actividades que añaden valor a lo largo de la cadena de valor, asegurar que estas fluyan sin interrupciones y acelerar el ciclo de mejora, buscando la perfección. A este nuevo paradigma se le ha denominado Lean Higher Education (LHE), que es la adaptación del pensamiento Lean a la educación superior. Por tanto, se trata de identificar los desperdicios que no aportan valor añadido, en especial los innecesarios. Entre ellas, el exceso de burocracia que se ha generado hoy en día para acreditar los títulos universitarios.

Sin embargo, esta reducción del papeleo no podría acometerse sin cambiar los procesos y sin incorporar realmente la calidad en la gestión. Es decir, no se puede eliminar automáticamente la etapa de aseguramiento de la calidad, sino que hay que superarla. Organizaciones de todo tipo ya aplican la teoría del “cero defectos” a sus productos y servicios. Ello evita desperdicios y errores, lo que reduce los costes de producción. En este estadio, donde la gestión permite que los fallos sean esporádicos, el esfuerzo por el control de la calidad disminuye y, por tanto, la burocracia. La eliminación de esta barrera supondría un mayor acercamiento del profesorado a la mejora continua, tal como la excelencia en la educación superior nos exige.

En consecuencia, ante la barrera que supone el incremento de la burocracia en la acreditación de los títulos universitarios, se plantea un cambio cultural en la propia universidad. Se trata de comprender quién es el cliente de esta organización y respetar las necesidades del resto de los grupos de interés. Se debe añadir valor a los procesos, reducir los plazos de entrega, aumentar el rendimiento de nuestros estudiantes y su satisfacción, entre otras muchas cosas. En definitiva, se precisa un giro que permita la excelencia en la educación superior adecuada a los nuevos retos, que plantea un futuro cada vez más cambiante y acelerado”.

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El significado de la indumentaria universitaria

En ocasiones nos hemos preguntado el significado de la indumentaria universitaria, especialmente cuando los miembros de la comunidad universitaria (estudiantes, licendiados, doctores y rectores) la usan en determinados actos académicos. Esta indumentaria tiene su origen en la tradición grecolatina y en los hábitos clericales. Os paso una infografía de la Universitat Politècnica de València donde se explica cada uno de los elementos de la vestimenta.

El escaso reconocimiento de la revisión de artículos científicos

Como editor, autor y revisor en varias revistas científicas indexadas, constato una avalancha imparable de envíos de artículos científicos que se ha desbordado en estos últimos meses. No se puede afirmar categóricamente que esto se deba al confinamiento obligatorio de muchos colegas a causa de la pandemia. Es posible que muchos hayan encontrado un hueco para escribir y enviar ahora los artículos.

Me temo que la explicación es mucho más profunda y se debe a la presión existente por publicar como sea, lo cual nos lleva a una cierta inflación que, sin duda, no es buena para el desarrollo y la transmisión del conocimiento científico. Sea la explicación esta o cualquier otra, lo cierto es que se constata un aumento exponencial en el número de artículos remitidos a las revistas.

La consecuencia es inmediata. Aumenta el trabajo de los editores y se necesita un número creciente de revisores cualificados que permitan filtrar los trabajos mínimamente. Como la solución no es sencilla, lo que ocurre es que se rechazan muchos manuscritos a los autores sin siquiera pasar el filtro de la revisión. Como editor, me he visto obligado a devolver una gran cantidad de trabajos que, en numerosas ocasiones, no presentan novedades relevantes, son segundas partes de artículos anteriores publicados, la metodología no es transparente, los datos manejados son confusos o inexistentes, y es muy difícil que un investigador independiente reproduzca los resultados. No son infrecuentes las ocasiones en que ni siquiera se formula la pregunta de investigación ni se discuten los resultados con los obtenidos por otros investigadores. En no pocas ocasiones, las referencias citadas están en un idioma de difícil comprensión internacional (chino, ruso, árabe, etc.) o se basan en páginas web que aparecen y desaparecen por arte de magia (he visto varias veces citar la Wikipedia). También es habitual que haya un alto porcentaje de autoplagio cuando se pasa el documento por un detector de plagios. Por último, suele ocurrir que la redacción en inglés es muy mala, sin una revisión previa por parte de un nativo especialista en publicaciones científicas. Esta falta de estilo es injusta para aquellos trabajos serios que mejorarían, sin duda, tras un debate enriquecedor con revisores de calidad.

Si la investigación es buena, un defecto en el estilo del artículo científico se puede subsanar con una revisión profunda y proactiva a cargo de un revisor experimentado. Si esto ocurre, todos salimos beneficiados. El trabajo es claro y se despejan las dudas del lector. Muchos autores, yo entre ellos, agradecemos enormemente una revisión en profundidad de nuestros trabajos científicos.

Como revisor, he visto en los últimos meses una avalancha de peticiones por parte de las revistas científicas para revisar muchos artículos. Normalmente, recibo entre una y dos peticiones casi todos los días. Al principio intentaba atender el mayor número posible, pero un trabajo riguroso requiere muchas horas dedicadas a esta tarea. Horas que, salvo alguna excepción, no se remuneran. Desgraciadamente, solo un porcentaje pequeño de artículos son realmente buenos y permiten aprender y disfrutar del trabajo bien hecho. Todo lo anterior lleva a tener que renunciar a un alto porcentaje de las invitaciones recibidas.

Entonces, ¿qué ocurre con la revisión? Si en un campo determinado faltan revisores altamente cualificados, hay que buscarlos donde los haya. Por ello, algunos artículos, incluso de revistas de gran impacto, cuentan con la participación de científicos jóvenes o con experiencia en otros campos. El resultado puede ser de lo más variopinto. Puede haber críticas poco argumentadas que no aporten beneficios a la mejora del artículo o revisiones donde no haya críticas, que se limiten a señalar cuestiones menores y poco significativas. Este tipo de revisiones suelen verse en editoriales que ofrecen descuentos económicos si se revisan muchos artículos para publicarlos de forma abierta.

Por tanto, si se quiere hacer una revisión de artículos científicos con profundidad, se deben aceptar pocas invitaciones y seleccionar mucho los temas y las revistas. Es un trabajo al que se dedican muchas horas y que, por lo general, no recibe el reconocimiento que merece. Bueno, salvo en alguna ocasión. A continuación, dejo un reconocimiento que recibí hace unos días y que fue una auténtica sorpresa.

 

 

 

Percepción de los estudiantes de postgrado de ingeniería y arquitectura sobre el diseño sostenible

 

La construcción es uno de los responsables de los niveles actuales de estrés ambiental, pero también se reconoce como un sector esencial para promover el bienestar humano, el acceso a la educación o la la erradicación de la pobreza mediante el desarrollo de infraestructuras y servicios. Por ello, desde el reciente establecimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015, los arquitectos e ingenieros civiles se han erigido como actores clave para el futuro sostenible al que aspiramos. Sin embargo, la complejidad de la sostenibilidad reclama cambios fundamentales en los actuales planes de estudio universitarios para formar profesionales que puedan afrontar dicho reto. Los cursos universitarios convencionales de ingeniería y arquitectura suelen quedarse cortos a la hora de proporcionar una educación holística en la que los estudiantes perciban adecuadamente la relevancia de considerar no sólo los requisitos funcionales de sus diseños, sino también sus consecuencias sociales y medioambientales. La presente comunicación pretende ofrecer una herramienta de evaluación para detectar las principales lagunas en la formación de estos profesionales a partir de las percepciones de los estudiantes de posgrado sobre el diseño sostenible. Se realiza una encuesta a los alumnos de los posgrados «Modelos predictivos y optimización de estructuras de hormigón» del Máster Universitario en Ingeniería del Hormigón, y «Gestión de la innovación en el sector de la construcción» del Máster en Planificación y Gestión en Ingeniería Civil, ambos impartidos en la Universidad Politécnica de Valencia. La consistencia de las respuestas se evalúa de forma objetiva a partir del método del Proceso Analítico Jerárquico, sacando a la luz los campos educativos en los que se debe poner especial empeño a la hora de adaptar los planes de estudio universitarios hacia la educación en sostenibilidad.

Figura. Matriz AHP completa

Referencia:

NAVARRO, I.J.; SÁNCHEZ-GARRIDO, A.J.; YEPES, V. (2021). Engineering and architecture postgraduate student’s perceptions on sustainable design. 15th annual International Technology, Education and Development Conference (INTED 2021), 8th-9th March, 2021, pp. 2554-2563, Valencia, Spain. ISBN: 978-84-09-27666-0

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Docencia remota en ingeniería de la construcción durante el COVID-19

Este trabajo describe el impacto del cambio de clases presenciales a no presenciales de un curso de postgrado de la Universitat Politècnica de València. Se analizan las asignaturas de instalación, organización y aseguramiento de la calidad en la construcción, así como la de Procedimientos de Construcción, de los grados en Ingeniería de Obras Públicas e Ingeniería Civil. En ellas se desarrollan las competencias del estudiante para integrarse en una empresa constructora, como Jefe de Obra o Director de Producción, a partir de un recorrido por las diferentes fases del proceso de proyecto-construcción. Como parte de este tema, se discuten los métodos de programación de actividades en la obra. En el método tradicional, se resuelven los problemas en presencia del estudiante. Para ello deben haber aprendido previamente técnicas de programación: redes de flechas, redes de precedencias, y cómo aplicar el método PERT para obtener estadísticamente la probabilidad de finalización de una obra o la realización de actividades relacionadas. Debido a la situación actual de la pandemia causada por el COVID-19, la enseñanza presencial ha cambiado a clases virtuales en muy poco tiempo. Esto ha exigido un giro radical hacia la educación a distancia. Este trabajo explica cómo se ha realizado este cambio, qué nuevos métodos se han utilizado para impartir los contenidos correspondientes a la programación de las tareas, y cuál ha sido la percepción de los estudiantes. Se analiza la calidad de la enseñanza y las dificultades encontradas para adquirir los resultados de aprendizaje requeridos en estas asignaturas.

Referencia:

MARTÍNEZ-MUÑOZ, D.; MARTÍ, J.V.; YEPES, V. (2021). Remote teaching in construction engineering management during COVID-19. 15th annual International Technology, Education and Development Conference (INTED 2021), 8th-9th March, 2021, pp. 879-887, Valencia, Spain. ISBN: 978-84-09-27666-0

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Recurso didáctico: one-minute paper

Una innovación docente efectiva no tiene por qué ser difícil de aplicar en clase. Estamos hablando del «One-minute paper«, que en español se podría traducir como «trabajos de un minuto», aunque todo el mundo conoce el término popularizado en inglés.

Este es un recurso didáctico, probablemente reinventado muchas veces, pero que es extraordinariamente sencillo. Se trata de preguntar al final de la clase a los alumnos dos cosas:

  1. ¿Qué ha sido para tí  lo más importante que has aprendido en esta clase?
  2. ¿Qué es lo que te ha quedado más confuso?

Para contestar, se reparten a los alumnos unas papeletas sin demasiado espacio en las que queda reflejada la fecha y, si se estima oportuno, el nombre del alumno. Aunque muchas veces funciona mejor si es anónimo. Otras veces se puede realizar una pequeña actividad grupal para que los alumnos comenten las respuestas entre ellos antes de entregar la papeleta.

Es una forma sencilla de que el profesor reciba una retroalimentación de la clase anterior y pueda comentar, al comienzo de la siguiente clase, alguna de las preguntas que quedaron menos claras. Las preguntas suelen referirse sobre todo a opiniones, sentimientos o percepciones, más que a verificar un aprendizaje de conocimientos en sentido estricto. Además, esta técnica no solo se puede utilizar al final de una clase, sino también al final de un trabajo, una evaluación, etc.

Este método tiene muchas ventajas: indica al profesor si los alumnos nos van siguiendo en las explicaciones, nos da la oportunidad de comentar «otras» cosas en clase, mejora el clima en clase e incluso puede servir para «pasar lista» de forma discreta. A los alumnos les obliga a adoptar una actitud reflexiva, les enseña a aprender en clase, hace que retengan mejor lo explicado, les ayuda a redactar y puede ser una oportunidad para que los más tímidos expongan sus opiniones.

Una forma de evaluar la efectividad de la estrategia sería que, al final del curso, se cumplimentara un pequeño cuestionario con una escala de Likert de 5 puntos (1: Muy de acuerdo, 2: De acuerdo, 3: A medias, 4: En desacuerdo, 5: Muy en desacuerdo) con las siguientes afirmaciones:

  • El Minute Paper mejora mi comprensión de los temas difíciles
  • El Minute Paper quita un tiempo valioso de clase
  • Me gusta tener el Minute Paper como parte de la enseñanza en esta clase
  • Yo creo que los Minute Papers son muy beneficiosos para la clase
  • Creo que los Minute Paper muestran el interés del profesor por nuestro aprendizaje
  • Deberíamos dejar de hacer los Minute Papers
  • Si los Minute Papers yo creo que haría preguntas en clase con la misma frecuencia
  • No me ayuda de manera especial el ver las respuestas de mis compañeros al Minute Paper
  • Preferiría que las respuestas al Minute Paper se hicieran por correo electrónico

En este vídeo podemos ver una pequeña explicación de la técnica:

Referencias:

Morales Vallejo, Pedro (2011). Escribir para aprender, tareas para hacer en casa. Guatemala: Universidad Rafael  Landívar. Disponible en http://www.upcomillas.es/personal/peter/otrosdocumentos/OneMinutePaper.pdf

Apoyos a mi Candidatura para Consejero en el Sector 4: DOCENCIA e INVESTIGACIÓN

Como ya he anunciado por redes sociales, me presento como candidato a Consejero en el Sector 4 Docencia e Investigación a las próximas elecciones del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

En algunos de estos enlaces podéis ver mis propuestas, que espero coincidan con lo que espera nuestra profesión. https://uncolegioparaavanzarjuntos.es/wp-content/uploads/2020/06/Victor-Yepes.pdf 

http://www3.ciccp.es/wp-content/uploads/2020/06/9766.-Yepes-Piqueras-Victor.pdf

 

También os puedo pasar un vídeo de las razones por las que me presento en esta candidatura.

Sin embargo, de lo que me siento en este momento más orgulloso es del apoyo incondicionado de algunos de vosotros a mi candidatura. Dejo en mi blog el apoyo explicito de algunos de vosotros, otros me han dado muchos ánimos y, mi mayor reto, va a ser no defraudaros. No son todos los que son, pero sí todos los que están (he puesto el orden de forma aleatoria). Muchísimas gracias a todos, de corazón. Nunca sabréis la deuda que tengo con todos vosotros.

María del Carmen Rubio Gámez

Catedrática de Ingeniería de la Construcción. Universidad de Granada

Víctor tiene un gran compromiso en la defensa de la titulación de los ICCP; me fascina su capacidad de conectar con diferentes generaciones a través de redes sociales para trasmitir los avances en tecnologías y procesos constructivos; es además un referente en la investigación en inteligencia artificial aplicada a la ingeniería. Su candidatura cuenta con todo mi apoyo y le deseo mucho éxito”.

 

Daniel Castro Fresno

Catedrático de Ingeniería de la Construcción. Universidad de Cantabria

Victor es un destacado especialista en el Área de Ingeniería de la Construcción que ha demostrado siempre su compromiso con la defensa de los ICCP. Apoyo su candidatura con entusiasmo porque contribuirá con la mayor dedicación a lograr que nuestro Colegio sea más moderno y útil”.

 

 

 

 

Alfredo García García

Catedrático en Ingeniería de Carreteras. Universitat Politècnica de València.

Mi apreciado compañero Víctor Yepes presenta un perfil personal y profesional idóneo para representarnos a los ingenieros de caminos que formamos a los futuros compañeros y desarrollamos investigaciones para no solo transmitirles conocimientos, sino generarlos. Víctor; además, añade algo vital que por desgracia se está perdiendo: la aportación de una larga experiencia profesional. Por último, se ha convertido en un gran referente de la necesaria divulgación de lo que hacemos en nuestra profesión. Yo tengo claro mi voto y espero que vosotros os unáis a él”.

 

 

 

Cristina Vázquez Herrero

Profesora Titular de Universidad de Ingeniería de la Construcción. Universidad de A Coruña. Professional Engineer in New York. Consejera del CICCP por Organismos Internacionales, 2016-2020.

Víctor posee una amplia experiencia en empresas, gestión pública, docencia e investigación. Por su innovación, excelente comunicación y liderazgo, impulsará el prestigio y la internacionalización de las Escuelas de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, y de nuestro Colegio”.

 

 

 

Roberto Tomás Jover

Catedrático de Ingeniería del Terreno. Universidad de Alicante

«Víctor, además de un excelente docente e investigador, es un reputado comunicador y divulgador de nuestra profesión. Por tanto, apoyo su candidatura con la certeza de que contribuirá de forma significativa a dar a dar a conocer la importancia de los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en el marco de la sociedad moderna.«

 

Miguel Ángel del Val Melús

Catedrático de Caminos y Aeropuertos. Universidad Politécnica de Madrid

Apoyo públicamente la candidatura de Víctor porque es idóneo para convencer a quien corresponda de que los profesores de ingeniería no podemos desvincularnos de la actividad profesional y de que, por eso, la selección de este profesorado debería cambiar sustancialmente”.

 

 

Vicente Negro Valdecantos

Catedrático de Tecnologías del Medio Ambiente e Ingeniería Marítima. Universidad Politécnica de Madrid.

Víctor es un extraordinario profesional, una persona activa, preocupada por la universidad y lo más importante de todo, el estudiante. Magnífico en sus comentarios y, sobre todo, cercano”.

 

 

Félix Francés García.

Catedrático de Ingeniería Hidráulica. Universitat Politècnica de València

Conozco profesionalmente desde hace muchos años a nuestro compañero Víctor Yepes y siempre ha demostrado una extraordinaria capacidad de trabajo y un talante dialogante, por lo que será un magnífico representante de nuestro sector”.

 

 

Francesc Robusté Antón

Catedrático de Transportes. Universitat Politècnica de Catalunya.

“La ingente labor en docencia (blog con 4.300 visitas diarias) e investigación (experto internacional en metaheurísticos y análisis multicriterio) de Víctor, aportan modernidad, aire fresco y directo (redes sociales) en la formación, comunicación y estado de opinión de nuestra profesión”.

 

 

 

 

Bonifacio Javier Ordóñez García.

Profesor Titular  en Proyectos de Ingeniería. Asesor para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Sostenibilidad. Universidad de Granada

“Victor es un profesor que ha puesto siempre, por delante la docencia, y el buen hacer con sus estudiantes. A nivel de investigación destaco los trabajos, que ha liderado, para conseguir el desarrollo de unas infraestructuras más eficientes; desde el punto de vista económico y ambiental. Todo esto sería suficiente para tener mi apoyo, pero quiero destacar, que, durante esta pandemia, he conocido dos tipos de personas: las que construyen y suman y las que restan. Víctor, desde el principio, ha estado en el primer grupo”.

José Vicente Martí Albiñana

Profesor Titular de Universidad de Ingeniería de la Construcción. Universitat Politècnica de València

Conozco a Víctor desde hace casi 30 años. He trabajado con él, y os puedo garantizar que hay pocos profesionales con su capacidad de trabajo. De Víctor podría destacar sus amplios conocimientos en infraestructuras, innovación y comunicación. ¿Quién no conoce el blog de Víctor Yepes? Víctor, espero que dediques tu experiencia, tu capacidad y tus esfuerzos en representarnos a los profesores”.

 

 

Julián Alcalá González

Profesor Contratado Doctor de Ingeniería de la Construcción. Universitat Politècnica de València

“Apoyo a Víctor Yepes tanto por su amplio curriculum en investigación y docencia, como por la magnífica labor llevada a cabo para dar a conocer la ingeniería civil. Sin duda, un magnífico candidato a formar parte de la Junta de nuestro Colegio”.

 

 

 

Manuel Romana García

Profesor titular de universidad de ingeniería e infraestructuras de los transportes. Universidad Politécnica de Madrid.

«Apoyo a Víctor Yepes para Consejero por Docencia e Investigación porque tiene una gran popularidad en redes, es conocido en todo el mundo hispanohablante,tiene un perfil completo y fue cocinero antes que fraile. Es fuerte, sincero y muy trabajador«.

 

 


José Alberto González Escrivá

Profesor Titular de Universidad de ingeniería marítima. Universitat Politècnica de València.

«Doy mi apoyo a Víctor Yepes como Consejero en el Sector 4 DOCENCIA e INVESTIGACIÓN del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos por su experiencia en las nuevas tecnologías, así como en los nuevos medios de transmisión y difusión tan necesario para la integración de los logros de la profesión en la sociedad. Además, es un profesional incansable, vehemente en sus planteamientos y comprometido con sus ideales

 

Alejandro Castillo Linares

Profesor asociado. Universidad de Granada.

«Es un gran placer darle todo mi apoyo a Víctor como candidato al Consejo del Colegio. Tiene toda mi admiración profesional y personal. Su experiencia en tantos ámbitos, la ilusión que desprende como profesor, sus innegables conocimientos , la facultad para expresarlos, su generosidad y su infatigable capacidad de trabajo le convertirían en un magnífico representante de todos los docentes e investigadores«.

Salvador Ivorra Chorro

Catedrático de Universidad de Mecánica de los Medios Continuos y Teoría de Estructuras. Universidad de Alicante.

«Conozco al Prof. Victor Yepes desde hace muchos años. Ha mantenido de forma constante en el tiempo una altísima producción científica junto con una docencia innovadora, todo ello con un buen conocimiento de la profesión de ICCP, básico para la docencia en ingeniería«.

 

Luis  Bañón  Blázquez

Profesor Contratado Doctor en Ingeniería e Infraestructuras de los Transportes. Universidad de Alicante.

«De Víctor Yepes quiero destacar su gran capacidad de trabajo, excelencia profesional y afán por la divulgación de la profesión, que sin duda son avales incuestionables de su idoneidad como consejero del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos por la candidatura de Miguel Ángel Carrillo Suárez. Creo que la profesión necesita renovarse con urgencia y para ello es necesario impulsar nuevas y buenas ideas a través de, entre otros, sus representantes colegiales«.

Ignacio J. Payá Zaforteza

Catedrático de Ingeniería de la Construcción. Universitat Politècnica de València

«Conozco al prof. Yepes desde hace más de 15 años, pues fue uno de mis directores de Tesis Doctoral. Víctor es una persona con gran capacidad de trabajo y una referencia por sus innovaciones en docencia e investigación. Además tiene una amplia experiencia profesional dentro y fuera de la universidad y es un apasionado por la ingeniería de caminos. Por todo ello, creo que es un gran candidato para consejero en el sector de Docencia e Investigación del Colegio de Ingenieros de Caminos

 

Lo dicho, mi gratitud eterna a todos los compañeros. Espero no defraudaros.

 

Premio Docencia en Red 2018-2019 al mejor curso MOOC

 

Estoy muy agradecido por haber recibido el Premio por la calidad del material del curso MOOC titulado «Introducción a los encofrados y las cimbras en obra civil y edificación«, correspondiente al curso 2018-2019. Este es un curso que ya va por su tercera edición y al que se han inscrito más de 7000 interesados de todas partes del mundo.

Como podéis ver en esta página oficial de la Universitat Politècnica de València: http://www.upv.es/contenidos/DOCENRED/infoweb/docenred/info/1085709normalc.html, solo se concede un premio en toda la UPV para los cursos MOOC y es el de mayor cuantía económica. Este premio se suma al que me concedieron el año pasado por la elaboración de un vídeo educativo (Polimedia).

Para mí, como profesor, es un orgullo que tu universidad premie la labor docente desarrollada. Si bien el profesor universitario tiene otras facetas (investigadora, gestión, etc.), la docente es, sin duda, la más vocacional. Muchas gracias a todos.

 

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El profesor universitario como investigador

Los objetivos que los poderes públicos deberían asignar a la Universidad, están en consonancia con las ideas enunciadas, ya hace años, por Ortega y Gasset cuando afirmó que las tres misiones fundamentales de la Universidad son:

  1. Formar a los profesionales facultativos que la sociedad demanda.
  2. Ser depositaria y difusora de la cultura de la época, y,
  3. Producir nueva ciencia y formar científicos.

A estas misiones habría que añadir algunos planteamientos recogidos en nuestra legislación como la Ley Orgánica 4/2007 de Universidades, donde se indica que “las universidades, además de un motor para el avance del conocimiento, deben ser un motor para el desarrollo social y económico del país. Junto a la investigación básica, la universidad deberá impulsar la transferencia al sector productivo de los resultados de su investigación en coordinación y complementariedad con los demás agentes del sistema de ciencia y tecnología”. Esta misma Ley indica que “la investigación científica es fundamento esencial de la docencia y una herramienta primordial para el desarrollo social a través de la transferencia de sus resultados a la sociedad”.

La investigación, en consecuencia, debe estar presente en las actividades que se realicen en la Universidad. En cuanto a su necesidad para formar a los profesionales facultativos que la sociedad demanda es importante remarcar la relación entre la docencia y la investigación. Si los planteamientos sobre la importancia de la investigación para la docencia son válidos para la enseñanza de primer y segundo ciclo, cobran una especial relevancia para el tercer ciclo y los cursos de postgrado. Dado que una de las misiones del tercer ciclo es formar científicos, poco cabe decir si el profesor no investiga. Con respecto a los cursos de postgrado cabe indicar dos aspectos: en primer lugar, en un contexto de praxis y medios tecnológicos con una rápida evolución en el tiempo, el profesional deberá reciclarse varias veces a lo largo de su vida; por tanto, si la Universidad asume el reto de que ese reciclaje pase por sus aulas, deberá tener un profesorado que conozca la ciencia y la tecnología que se produce en su tiempo, y ello solo se logra con la investigación; en segundo lugar, el nivel de especialización de los contenidos docentes de este tipo de cursos, obliga al docente que los imparta a practicar la investigación. Respecto a la segunda de las misiones, ser depositaria y difusora de la cultura de la época, la labor de la Universidad consiste en la generación y captación de las nuevas ideas y conocimientos, su incorporación a la cultura propia y su difusión a la sociedad. Ello exige grupos de investigación y profesorado de primer nivel que estén en contacto con la ciencia y la tecnología de la época. Para la asimilación de la cultura, los grupos de investigación presentan cualidades idóneas al conocer la ciencia y practicar sus métodos, la difusión va implícita en la docencia.

Lo anteriormente comentado viene a remarcar la idea de que la docencia y la investigación no pueden ser actividades antagónicas para el profesor universitario. Todo lo contrario, son complementarias entre sí y, por ello, conviene potenciar y racionalizar ambos aspectos inherentes a la propia misión de la Universidad. La investigación científica constituye una actividad intelectual que requiere determinadas aptitudes. Así, el profesor universitario, en su papel de investigador, debería disponer de ciertas aptitudes básicas como haber alcanzado una formación adecuada en el campo que desea investigar, tener ciertas cualidades morales, curiosidad y capacidad de asombro y disponer de los medios e instrumentos necesarios para desarrollar su trabajo.

La función investigadora del profesor debería canalizarse dentro de algún proyecto que marcara claramente la línea de investigación. Estos proyectos, evidentemente, precisan recursos, cuya consecución resulta en ocasiones muy complicada en situaciones, como la actual, de fuertes restricciones presupuestarias y caída muy importante de la actividad en el sector de la construcción.

Los resultados más relevantes de la actividad investigadora deben publicarse y transferirse, en la medida de lo posible, al sector empresarial. La difusión de los resultados de mayor relevancia es en revistas científicas de impacto, aunque también destacan los libros y capítulos de libro, y, en menor medida, la publicación en congresos, conferencias y seminarios. Los resultados, además, influyen fuertemente en la acreditación de la calidad investigadora, por lo que la elección de revistas de prestigio e impacto resulta muy importante. El Journal Citation Report (JCR), elaborado por el Institute for Scientific Information (ISI), publica el factor de impacto de la mayoría de las revistas de reconocido prestigio, siendo un indicador de calidad muy aceptado en la actualidad.

La explotación de los resultados de investigación y su transferencia a las empresas constituye un aspecto significativo de la actividad investigadora. Normalmente, la solicitud y explotación de patentes y productos con registro de propiedad intelectual acreditan dicha actividad. Por otra parte, también debe plantearse la posibilidad de creación y apoyo a empresas spin-off, pues supone una vía de promoción y salto al sector productivo por parte de los investigadores. En este sentido, la dirección de ejercicios final de máster y, especialmente, tesis doctorales contribuye a la formación de nuevo personal de investigación, completando así el ciclo de generación de recursos humanos dedicados a la investigación y desarrollo.

Todo lo anteriormente expuesto forma parte de los criterios actuales que guían a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) en la evaluación del profesorado. Estos criterios, de alguna forma están definiendo un modelo de profesor tipo al cual se deben acercar todos aquellos que pretendan seguir la carrera de docente universitario. Con todo, en mi opinión, en el caso del profesor de los futuros ingenieros civiles, se deberían incluir ciertas exigencias que deberían modificar ligeramente las presentadas por ANECA. Fundamentalmente una Universidad que forme buenos ingenieros deberá contar como docentes también a buenos ingenieros, que además deberán tener capacidad docente e investigadora. En este sentido, siguiendo a Murcia (2005), “sería muy conveniente que los profesores de tecnologías, más que los investigadores no docentes, deberían tener actividad profesional en su campo. En la medida en que esto se aceptara, lo primero sería admitirlo, reconociendo el interés para la docencia de esta tarea profesional (que legalmente la universidad se ve en gran dificultad para asumir entre sus actividades), e incluso incentivar después de su realización adecuando mecanismos existentes o creando otros; pero no cubrirla bajo el epígrafe de investigación”.

Referencias:

Murcia, J. (2005). En el camino de una investigación más potente para la construcción de obra civil. I Jornadas de Investigación en Construcción. Instituto de CC. “E. Torroja”. CSIC. Vol. I, pp. 305-318. Ed. AMIET. Madrid, 2, 3 y 4 de junio de 2005.

Yepes, V. (2017). Proyecto de investigación. Concurso de Acceso al Cuerpo de Catedráticos de Universidad. Universitat Politècnica de València, 538 pp.

 

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