
La cabria, también denominada trípode de izado, es un dispositivo clásico de elevación de muy sencilla construcción cuyo nombre proviene del latín caprea («cabra»), por la semejanza de su estructura con las patas traseras de este animal en posición de salto. Su uso está documentado desde la Antigüedad griega y romana. Consiste en dos vigas ensambladas en un ángulo agudo, sostenidas por una tercera que forma un trípode con ellas, o bien por una o varias amarras.
El izado se realiza mediante un torno o cabrestante fijo situado entre las dos vigas principales, junto con un sistema de poleas y cuerdas o cables que pasa por el vértice del trípode, desde el cual queda suspendida la carga.
Existen varias tipologías. La cabria trípode es la más habitual y versátil. La cabria de puntales, destinada a cargas más pesadas, incorpora refuerzos adicionales en su estructura. La cabria de tijera, similar a la trípode, pero con las patas cruzadas, ofrece mayor estabilidad en terrenos irregulares. La mayoría son de brazo fijo, aunque en algunos casos también se construyen con brazo inclinable.
Una de sus principales ventajas operativas es la desmontabilidad: la cabria puede desarmarse en elementos fácilmente transportables y reinstalarse en otro punto de la obra a medida que esta avanza en extensión o en altura. En conjunto, se trata de un procedimiento sencillo y económico para elevar cargas pesadas. Las capacidades de 150 a 200 toneladas son posibles en diseños de gran sección y adecuado arriostramiento, existiendo cabrias portuarias de hasta 400 toneladas, aunque la capacidad real depende siempre del diseño, la longitud de las vigas y las condiciones de seguridad.

En su configuración clásica, la cabria carece de un sistema de giro horizontal integrado. El desplazamiento horizontal se logra mediante arrastre, tracción o reposicionamiento de la propia estructura, sin que el brazo gire en torno a un eje. Esta es una diferencia clave respecto de las grúas giratorias, como las grúas derrick con corona giratoria.
Las cabrias se han empleado históricamente en puertos, en el montaje de estructuras y en obras que requieren un equipo de izado sencillo y económico. Su montaje sobre barcazas o pontones es frecuente tanto en operaciones portuarias como en obras hidráulicas. También tienen un uso ampliamente documentado en la ejecución de pozos, donde su configuración permite extraer con facilidad el material excavado. Además de en la construcción, se han utilizado en minería para extraer mineral, y el personal en jaulas y montacargas también está documentado; la cabria es el mecanismo fundamental de todo castillete minero.
Referencia:
YEPES, V.; MARTÍ, J.V. (2017). Máquinas, cables y grúas empleados en la construcción. Editorial de la Universitat Politècnica de València. Ref. 814. Valencia, 210 pp.
YEPES, V. (2023). Maquinaria y procedimientos de construcción. Problemas resueltos. Colección Académica. Editorial Universitat Politècnica de València, 562 pp. Ref. 376. ISBN 978-84-1396-174-3

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