
La fractura de tubería por tiro con barras, reventamiento de tuberías, (pipe bursting) consiste en la instalación de una tubería nueva en el espacio ocupado por el tubo antiguo, el cual es destruido previamente e incorporado al suelo circundante. Es una tecnología sin zanja (trenchless) recomendada para la sustitución de líneas de agua potable y gas en suelos sensibles, donde otras canalizaciones subterráneas o edificios se encuentran cercanos (diámetros posibles de entre 50 y 1200 mm). Es capaz de sustituir tuberías de hormigón, acero o fundición dúctil sin disminución de sección, permitiéndose incluso ciertos incrementos de sección.
Las barras articuladas de tiro son empujadas desde el pozo de tiro a través de la tubería vieja hasta el pozo de inserción de la nueva tubería. Una vez que llegan las barras a este pozo, se acoplan una cuchilla de corte, un cono expansor y la nueva tubería, normalmente de polietileno. Los equipos presentan entre 40 y 400 toneladas de capacidad de tiro.

La tubería a reemplazar se rompe con una cabeza de ruptura o se corta con un rodillo de corte. Los fragmentos ocasionados se desplazan hacia el terreno circundante y la cavidad se amplía, de modo que un nuevo tubo pueda introducirse en ella. La tubería de sustitución puede tener el mismo diámetro que la antigua o incluso mayor. En caso de que tenga un diámetro menor, la técnica de relining sería una alternativa a considerar.
El equipo de trabajo consiste en un cabezal rompedor en forma de cuchilla capaz de seccionar la tubería existente e instalar la nueva. Una estación hidráulica de unas 40 toneladas de tiro, situada en el pozo de llegada, es la artífice del proceso. Si los pozos de registro tienen una profundidad suficiente, puede realizarse la sustitución desde ellos, sin necesidad de excavaciones.

Procedimiento
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