Recomendaciones de trabajo en la compactación

Compactadora-Caterpillar¿Qué recomendaciones podemos dar para ejecutar correctamente la compactación de un suelo? En artículos anteriores ya hemos descrito la curva de compactación, la elección del equipo de compactación y el tramo de prueba. Ahora vamos a centrarnos en algunos consejos, espero que útiles, que permitan mejorar la productividad y la calidad de esta unidad de obra que suele presentar tantas patologías y quebraderos de cabeza. Para ello nos ayudaremos de un Polimedia que espero que os guste. Al final del artículo os he dejado algunas recomendaciones y referencias por si os resultan útiles.

NORMAS Y RECOMENDACIONES DE TRABAJO

  • Una vez se ha extendido el material en tongadas con espesor adecuado y con el grado de humedad determinado [1], se procede de forma ordenada a compactar, controlando el número de pases y su distribución homogénea.
  • Se pueden comentar algunas recomendaciones de “buena práctica constructiva” relativas a la compactación.
  • Antes de iniciar la construcción de un terraplén o un pedraplén, se eliminará la tierra vegetal y se excavará, si procede, el terreno para asegurar la estabilidad del macizo.
  • Cuando se espera lluvia, es importante compactar lo más pronto posible los rellenos de granos finos todavía no compactados, puesto que un material esponjado tiene gran capacidad de retención de agua.
  • Para reanudar el trabajo lo antes posible, después de una lluvia, es buena práctica la eliminación con motoniveladora de la fina capa superficial de barrillo (2-3 cm) bajo la que el resto del material aparece poco afectado.
  • Con el exceso de agua procedente de las precipitaciones atmosféricas, puede realizarse la desecación natural mediante el oreo. Ahora bien, con terrenos finos limo-arcillosos y humedades próximas al índice plástico, se estabilizan mediante la adición de cal, cenizas volantes, escorias o arenas.

  • El riego de las tongadas extendidas, siempre que sea necesario, se efectuará de forma que el humedecimiento de los materiales sea uniforme, y el contenido óptimo de humedad se obtendrá a la vista de los resultados verificados por el laboratorio de cada caso con el equipo de compactación previsto.
  • Si se comienza la compactación por los bordes del terraplén, obtendremos un efecto de “confinamiento” que favorece la densificación.
  • Deben solaparse los pases de compactación para uniformizarlos, ya que en el centro de la máquina se obtiene mayor eficacia.
  • Se deben ejecutar los cambios de dirección en la marcha y los virajes de forma suave para no arrastrar el material.
  • Es bueno dar cierto sobreancho a los terraplenes, puesto que los bordes quedan siempre compactados por debajo de lo debido.
  • Los bordes de los terraplenes a veces se precisa compactarlos, con lo cual necesitamos un tractor o grúa que remolque por dicho terraplén al compactador.
  • La superficie de las distintas tongadas deberá contar con la pendiente transversal necesaria para evacuar las aguas sin riesgo de erosión. Esta pendiente normalmente varía entre el 2 y el 4%.
  • Si se usa un solo equipo, se simplifican los controles, pero a veces se utilizan dos tipos, uno de mayor rendimiento y otro que sella la terminación de cada tongada.
  • Si se utilizan equipos vibrantes, las últimas pasadas se realizarán sin aplicar vibración, con el objeto de cerrar las posibles irregularidades de la superficie.
  • Es importante la adecuada nivelación de la superficie a compactar; de lo contrario, las zonas deprimidas que no son pisadas por el rodillo quedarán con deficiencia de compactación.
  • Se suspenderán los trabajos de compactación cuando la temperatura ambiente sea inferior a 2 °C. Los terrenos congelados no pueden compactarse.
  • Sobre las capas en ejecución se prohíbe el tráfico hasta que se complete su compactación. Si ello es imposible, se distribuirá sin concentrar las huellas en la superficie.
  • Si el terraplén tuviera que construirse sobre un firme existente, se escarificaría y compactaría este firme para procurar su unión con la tongada inmediata superior. Los productos removidos no aprovechables se llevarán al vertedero.
  • Si el periodo de tiempo transcurrido entre el extendido y la compactación es largo, puede producirse la evaporación suficiente para dar como resultado un contenido inadecuado de humedad. El material debe compactarse inmediatamente para evitar el mayor costo de humectación.
  • Al finalizar la jornada no deben dejarse montones de material sin extender ni capas sin compactar, pues si las condiciones atmosféricas son buenas ocurre lo indicado en el párrafo anterior, pero si llueve sobre el material esponjado, a pocos finos que posea, su capacidad de retención de agua será grande y quedará la obra impracticable, con el agravante de tener que sacar y tirar dicho material, pues el periodo de tiempo que sería necesario para su oreo nunca lo permitiría la marcha de la obra.
  • Los efectos nocivos de la lluvia sobre una tongada compactada con pata de cabra pueden reducirse si, antes de que caiga el agua sobre ella, se ha planchado con un rodillo liso estático o vibratorio.
  • El inconveniente de los rodillos lisos respecto a la unión entre capas [2] se remedia si se pasa una grada o un arado de discos para escarificar la superficie. Antes de este proceso la superficie lisa, y con algo de pendiente, protege contra la lluvia y permite la circulación de vehículos.

Referencias:

YEPES, V. (1997). Equipos de movimiento de tierras y compactación. Problemas resueltos. Colección Libro Docente nº 97.439. Ed. Universitat Politècnica de València. 253 pág. Depósito Legal: V-4598-1997. ISBN: 84-7721-551-0.

YEPES, V. (1999). Prácticas de equipos de excavación, transporte y compactación de tierras. Servicio de Publicaciones de la Universidad Politécnica de Valencia. SP.UPV-4036. 129 pp. Depósito Legal: V-5208-1999.

YEPES, V. (2021). Procedimientos de construcción para la compactación y mejora del terreno. Colección Manual de Referencia, 1ª edición. Editorial Universitat Politècnica de València, 426 pp. Ref. 428. ISBN: 978-84-9048-603-0.


[1]La corrección de la humedad es costosa y delicada, sobre todo en terrenos cohesivos. Es más fácil adicionar agua. Reducir la humedad puede lograrse mediante escarificación y volteo de las capas, dejándolas secar. A veces se recurre a métodos especiales, como el sistema “sandwich”, que consiste en intercalar entre capas húmedas una capa granular para drenar el agua, o bien a tratamientos con cal, que absorbe el resto de agua al hidratarse.

[2]Podría crearse una discontinuidad, con peligro de filtraciones. El arado de discos no debe faltar en la construcción de una presa de materiales sueltos de tipo cohesivo, ya que consigue cierto mezclado y amasado entre las capas.

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