Los ventiladores en las instalaciones de ventilación

El ventilador es una turbomáquina que sirve para transportar gases, absorbiendo energía mecánica en el eje y devolviéndola al gas. En obra civil o en minería se emplean en la renovación del aire, funcionando en el medio de trabajo por impulsión o por extracción.

La ventilación cobra especial importancia en los trabajos subterráneos, como galerías, pozos y túneles. Esto conduce a una disminución notable de las enfermedades pulmonares profesionales, así como a un aumento sustancial de la productividad de los equipos. Además, se emplea la ventilación durante la construcción de los grandes túneles carreteros, de forma que se logre una atmósfera saludable para el automovilista y un aire puro que permita a los motores térmicos funcionar de manera eficiente.

Los ventiladores son máquinas destinadas a incrementar la presión total del aire pequeño, con una relación de compresión de 1,1. En este caso, la variación del volumen específico del gas a través de la máquina se puede despreciar, por lo que el ventilador se comporta como una turbomáquina hidráulica. Se distingue del turbocompresor en que las variaciones de presión en el interior del ventilador son tan pequeñas, que el gas se puede considerar prácticamente incompresible. Esto significa que las leyes que relacionan el caudal, la presión y la potencia de un ventilador con su velocidad de rotación son las mismas que las de las bombas axiales o centrífugas.

A continuación os paso un Polimedia presentado por la profesora Petra Amparo López Jiménez, de la Universitat Politècnica de València. Allí se presentan los tipos de ventiladores y se describe la importancia de las curvas de selección de estos, así como la determinación de su punto de funcionamiento y su idoneidad para su instalación.  Espero que os guste.

Referencias:

YEPES, V.; MARTÍ, J.V. (2017). Máquinas, cables y grúas empleados en la construcción. Editorial de la Universitat Politècnica de València. Ref. 814. Valencia, 210 pp.