
Los compresores de paletas son máquinas de desplazamiento positivo de un solo eje con una relación de compresión fija. Están formados por un estator, o carcasa cilíndrica, y un rotor situado en su interior, que gira de forma excéntrica respecto al estator. El rotor dispone de varias ranuras longitudinales que alojan paletas deslizantes. Durante el funcionamiento, la fuerza centrífuga empuja las paletas hacia el exterior y las mantiene en contacto con la superficie interna de la carcasa. La disposición excéntrica del rotor provoca que el volumen comprendido entre dos paletas consecutivas varíe continuamente durante el giro. Cuando dicho volumen aumenta, se produce la aspiración del aire. A medida que disminuye, el aire queda atrapado y se comprime progresivamente hasta alcanzar la lumbrera de descarga.
La estanqueidad constituye uno de los aspectos más críticos de estos compresores. El contacto entre las paletas y la carcasa no garantiza un cierre hermético, por lo que es necesario inyectar grandes cantidades de aceite en el interior del equipo. Este aceite cumple tres funciones fundamentales: lubrica las superficies sometidas a fricción, absorbe parte del calor generado durante la compresión y forma una película hidrodinámica que sella las holguras entre los distintos elementos móviles. La elevada circulación de lubricante obliga a incorporar sistemas específicos para su recuperación y enfriamiento. Estos sistemas garantizan condiciones de funcionamiento adecuadas y contribuyen a prolongar la vida útil del compresor.

Su campo de aplicación habitual corresponde a servicios de baja presión, generalmente entre 0,5 y 4 bares. Sin embargo, los modelos de dos etapas con refrigeración intermedia pueden alcanzar presiones de hasta 10 bares, lo que amplía sus aplicaciones en determinados equipos de obra. El rendimiento volumétrico suele situarse entre el 70 % y el 85 %, aunque este valor depende en gran medida del desgaste de las paletas.
Entre sus principales ventajas destacan el suministro continuo de aire, la ausencia de pulsaciones y el nivel reducido de vibraciones. También presentan una construcción compacta, especialmente interesante en la maquinaria móvil, donde el espacio disponible es limitado. Como contrapartida, su rendimiento energético suele ser inferior al de los compresores alternativos convencionales. Además, tienden a perder estanqueidad tras largos periodos de servicio debido al desgaste por fricción de las paletas. Para facilitar las operaciones de mantenimiento, los fabricantes suelen diseñar carcasas de fácil acceso. De este modo, la inspección y la sustitución de las paletas pueden realizarse con rapidez tanto en tareas preventivas como correctivas.
Durante muchos años, el uso de los compresores de paletas deslizantes fue escaso. Posteriormente, la mejora de sus prestaciones permitió ampliar su campo de aplicación. A pesar de ello, su empleo en el sector de la construcción sigue siendo poco frecuente. En las aplicaciones industriales más recientes, las paletas se fabrican habitualmente con materiales compuestos autolubricantes. Estos materiales reducen el consumo de aceite y prolongan la vida útil de los elementos sometidos a desgaste.
En este vídeo se explica con claridad el funcionamiento del compresor de placas deslizantes.
Este otro vídeo, muy sencillo y didáctico, compara el compresor de pistón con el de paletas.
Referencias:
YEPES, V.; MARTÍ, J.V. (2017). Máquinas, cables y grúas empleados en la construcción. Editorial de la Universitat Politècnica de València. Ref. 814. Valencia, 210 pp.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.
